¿Dónde están las mamás?

El lado humano de la industria
Lilia Jasso.
Mayo 07, 2024
Font size:
Imprimir

“Los hombres son lo que sus madres hicieron de ellos.”. -Ralph Waldo Emerson.

 

El diez de mayo en México es una de las celebraciones nacionales más importantes, porque reconocemos el importante papel de las madres en la educación de la sociedad, porque es multidimensional y fundamental. El desarrollo físico, intelectual y profesional de una persona se debe en gran medida a la intervención de una madre en funciones. Algunos aseguran que es uno de los trabajos más estresantes, más demandantes y peor remunerados de la vida, es decir, desde que la humanidad puso pie en la tierra, no soy experta en el tema, así es que no lo discutiré. 

Lo que sí diré es que las madres continúan siendo una gran influencia para los hijos, aún cuando estos ya han dejado el nido y formado el propio, el aprendizaje y crecimiento que seguimos obteniendo de ellas, nos muestra caminos a seguir, caminos a evitar, pero de alguna forma siempre estamos observándolas y algunas veces demandando más de ellas de lo que pueden o deben dar. 

 

Las madres en la vida laboral

 

Hasta un punto de los tiempos, las mujeres sólo tenían contratos de amor que ya condicionaban su existencia a la constante atención de los hijos, pero después ese contrato resultó insuficiente o minimizado por la sociedad, logrando, que por lo menos en la sociedad occidental, se les requiriera un contrato laboral. 

La presencia de las madres en la fuerza laboral aporta diversidad de género y enriquece los equipos de trabajo, además de promover la creatividad, la innovación y una cultura de inclusión. Promover la equidad de género ha sido una tarea constante, que algunas veces avanza y otras retrocede, pero que está presente y es necesaria, para garantizar que las madres trabajadoras tengan igualdad de oportunidades en todos los niveles y sectores. 

Las madres han venido desafiando estereotipos del género al incursionar en campos que tradicionalmente eran dominados por hombres. La ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM), así como en roles de liderazgo y en alta dirección. Han logrado tales éxitos en estos ámbitos, que no solo dejan claras sus habilidades para trascender generaciones a través de su formación y constantes enseñanzas, sino que demuestran que son igualmente capaces, competentes y comprometidas en cualquier ámbito laboral. Si de eso no hay duda. 

 

¿Cómo conciliar el binomio trabajo–familia?

 

Ni la más mínima certeza del método infalible. 

Las madres frecuentemente enfrentan desafíos adicionales relacionados con la configuración de las horas del día y las horas de noche, algunas veces de quitan horas al sueño para cumplir con todos los requerimientos de las diferentes actividades de los hijos, desde hacer las gelatinas para el festejo número X del niño en la escuela, hasta pedir un permiso especial para ausentarse de la junta mensual y hacer acto de presencia en el festival de la primavera escolar. Aquí es donde me pregunto ¿dónde hemos puesto a las madres como sociedad? Hay muchas razones por las que las madres deben trabajar y cumplir con varios contratos, algunas de ellas obedecen a la necesidad de la realización personal, por necesidad económica, porque son el sostén de la familia, porque es lo que se debe hacer después de terminar una carrera, etc., las razones son múltiples o variables, pero lo que es un hecho es que, o las madres son extrañadas en casa o son extrañadas en la oficina, se les echa de menos en el festival de la escuela o en la junta de consejo, su ausencia se siente cuando deben ser interlocutoras de las conversaciones con los hijos o cuando deben ser interlocutoras de las conversaciones con sus jefes, pero, aunque la gran mayoría son extraordinarias, aún no han desarrollado el super poder de ser omnipresentes, no pueden estar en dos lugares al mismo tiempo, por lo tanto, en algún lugar, se les va a extrañar.

 

Liderazgo y empoderamiento

 

Las madres profesionistas que son líderes, desempeñan un papel más que crucial en la inspiración y empoderamiento de los equipos en el lugar de trabajo, su presencia no solo ha demostrado que tienen éxito en puestos de alta responsabilidad, sino que también son un modelo para seguir que las generaciones venideras pueden aprovechar.  

El desafío en este modelo viene cuando hay que dividir el tiempo entre prioridades, entre inspirar a equipos de adultos profesionales o ser la inspiración de personas que necesitan conocer el mundo a través de los ojos de una madre, antes de salir a formarse en él. 

¿Dónde necesitamos más a las madres, incursionando en las carreras STEM o educando personas que más tarde formarán a esta sociedad?

Aunque la participación de las madres en la vida laboral es fundamental para el desarrollo de la vida económica del país y su actuación ayuda a promover la justicia y la equidad, es responsabilidad de los empleadores diseñar políticas laborales de flexibilidad de horarios y dinámicas que permitan el cuidado de los hijos, como pilar fundamental de una sociedad fuerte. 

Me queda solo felicitar a todas las madres que, con contrato laboral o sin él, cumplen con esfuerzos impensables su papel en el desarrollo de sus hijos. Gracias por su aportación a la sociedad y fuerza, aún queda mucho por hacer. 

Descubre las últimas novedades de la industria en nuestra edición impresa, disponible en formato digital.

Ver todas las ediciones