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Coahuila

Sobrevivir o sobresalir

Por Alberto Cordero. Abril 2021

El 2020 nos dejó una enseñanza muy clara: el mundo cambia de un momento a otro y lo que hoy funciona, mañana puede ser obsoleto. Este modelo tan dinámico es aplicable en el mundo empresarial, organizacional y social, así como para cada ser humano; lo curioso es que ha pasado todo un año y aún existen posturas, comentarios y actitudes que están esperando que esto tome su cauce una vez más o se “normalice” para comenzar a diseñar una estrategia, para tratar de amortiguar el impacto económico y afrontar los cambios impredecibles, mientras otros están adaptándose rápidamente para no solo sobrevivir, sino para sobresalir. 

Ante ese escenario de incertidumbre y de vulnerabilidad, la toma de decisiones en las compañías no se trata solamente de una tarea, sino una gran responsabilidad del staff, ya que estas deben de involucrarse para que las decisiones sean expeditas, planteadas para el corto plazo y con una alternativa o “un plan b”, obligando a las empresas a los siguientes escenarios:

1.- El adelgazamiento de las grandes estructuras corporativas para que la toma de decisiones sea de forma oportuna, adaptadas a las necesidades del mercado  y fuera del pragmatismo de la élite, sin descuidar el gobierno corporativo. Sentar las bases claras de lo que la organización debe y tiene que lograr, debe refrendar como una práctica sustentable “el deber ser” que aleje a los colaboradores de posturas radicales que poco aportan a la sustentabilidad de la empresa en estos tiempos; además, las organizaciones deberán de analizar cuáles de sus actividades han dejado de generar valor con dos intenciones, eliminar costos o gastos fijos y enfocarse a su actividad prioritaria.

2.- La necesidad de fortalecer a los equipos de trabajo, desde gerenciales y directivos, que estén en la posición de tomar decisiones, impulsar y diseñar alternativas de crecimiento. Lo que antes era normal y usual, hoy ha dejado de serlo, incluso ya se considera obsoleto; hoy más que nunca el desarrollo de los equipos de trabajo tienen que verse como una inversión y no como un gasto, de ahí la necesidad de acercarse a organismos, empresas o expertos que sustenten en un logro tangible del objetivo.

3.- El uso de la tecnología como aliada con la finalidad de potencializar el negocio, sobre todo las pequeñas y medianas empresas deben de buscar su reinvención en el tema. Quedó claro que todo está en el aire y que debemos de estar atentos a las oportunidades que se presentan. Será una etapa de doble esfuerzo el que tendrán que hacer los negocios, gerentes, directores y propietarios en busca de continuar con las operaciones y supervisar que las empresas sean rentables. No perder de vista el mercado, saber reaccionar y aprovechar las condiciones generadas.

Hoy más que nunca, las compañías necesitan tener aliados, esas sociedades se convertirán en una práctica muy necesaria, deberán darle valor a su capital humano y, a su vez, potenciarlo para que se lleve a la empresa a nuevos horizontes.

 

Más información: 
Nombre: Alberto Cordero

Cargo: Asesor de capacitación y desarrollo del capital humano

Contacto: Cordero-alberto@hotmail.com

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