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Internacional

Del Comité Directivo “C-Suite” al salón de clases en el MIT

Por Alejandra Oropeza. Mayo 2021

Luis Rodríguez se refiere a sí mismo como un profesionista apasionado y comprometido, impulsor del desarrollo de equipos de alto desempeño basado en valores. Es ingeniero mecánico por el Tecnológico de Monterrey, con posgrados en la Universidad de Thunderbird, en Estados Unidos, y de Operaciones-Manufactura, en el Reino Unido. Cuenta con experiencia profesional en Estados Unidos, Alemania y México, ha ocupado posiciones en Johnson Controls, Carrier -United Technologies y Grupo Cuprum. Antes de participar en el programa ejecutivo Sloan Fellows MBA, en la escuela de negocios Sloan del MIT, se desempeñó como presidente del negocio automotriz en Grupo Cuprum.

 

¿Qué fue lo que te hizo considerar el programa ejecutivo MIT-Sloan en esta etapa profesional de tu carrera?

Siempre he priorizado la educación y el conocimiento como base para ser mejor profesionista y el autodesarrollo que conlleva experimentar nuevas situaciones y relaciones para ser mejor persona. En 23 años de trayectoria profesional he visto últimamente cómo el mundo ha cambiado drásticamente en la aplicación de nuevas tecnologías de información (Industria 4.0, Inteligencia artificial, digitalización, etcétera) y conocer más sobre esto me parecía muy atractivo. Además de reconocer humildemente la necesidad de constantemente fortalecer y desarrollar mis habilidades de liderazgo. Identifiqué que uno de los programas ejecutivos más relevantes en el mundo para mid-career es el programa MIT Sloan Fellows de un año de tiempo completo en Boston, el cual, como requisito de admisión, requiere experiencia profesional sobresaliente. También me llamó mucho la atención debido a que podría aprender lo más actual de la tecnología (en el MIT) y combinarlo con cursos de liderazgo y estrategia (en la Universidad de Harvard).

El proceso de aceptación al programa fue muy riguroso, pues implicó volver a estudiar para un examen como el GMAT, cartas de recomendación y generación de ensayos que te comprometen a una profunda reflexión sobre ti mismo. Además, implicó mucho apoyo de mi familia y equipo de trabajo.

Anteriormente, como presidente de diversas unidades de negocio y recientemente el desarrollo de una nueva unidad de negocio automotriz en el grupo; quería tener la oportunidad de tener un alto en el camino, para aprender, reenergizar, estar con mi familia y pensar en mi futuro dentro de uno de los principales ecosistemas de tecnología y epicentro académico en el mundo.

Somos una generación de 100 ejecutivos de todos los continentes y diversos sectores quienes ahora somos grandes amigos, el programa es rico en diversidad y compaginar este desafío con la pandemia lo ha vuelto aún más retador. 

 

¿Qué impacto ha tenido la pandemia en este año en el programa?

Debido al Covid-19, los cursos del verano del 2020 se impartieron en esquema virtual, así que hasta finales de agosto tuve la oportunidad de llegar a Cambridge, Massachussets. Ya en otoño el programa ha tenido la modalidad híbrida, algunos cursos en persona y otros en línea.  

De alguna forma, la pandemia me ha permitido maximizar mi tiempo familiar y de aprendizaje en el programa. He tomado cursos muy interesantes como “Liderazgo desde la introspección”, “Retos de un CEO”, “Seminario de liderazgo”, “Finanzas corporativas”, “Modelo de datos”, “Estrategia competitiva”, “Innovación disruptiva”, entre otros, además de conllevar proyectos con la industria local.

 

¿Qué te ha impresionado de la experiencia al momento?

Lo que considero más relevante son mis compañeros, es impresionante la calidad de talento que hay en la generación. Otro valor muy importante son los maestros que son autoridades en su campo y el ecosistema de innovación; además de cómo se vive día a día la misión de la universidad “Desarrollar líderes integrales e innovadores que puedan mejorar el mundo generando ideas de mejores prácticas de gestión”.

En nuestras clases hemos tenido la oportunidad de tener conferencias y pláticas en grupos pequeños con exalumnos del programa MIT Sloan Fellows, como Bill Ford, Chairman de Ford; John W. Thompson, Chairman de Microsoft; David Gitlin, Chairman de Carrier; y otros como Jeff Zucker, de CNN; Kenneth Frazier, de Merck; Omar Ishrak, de Intel; y Jonathan Kraft, de la empresa que lleva su apellido.

 

¿Qué cambios has visto en ti durante este programa?

Sin duda, este ha sido uno de mis mejores años en mi vida; he sido muy afortunado en vivir esta experiencia junto con mi familia. Algo que ha quedado en mí es estar más atento en la inclusión y la diversidad, además de los avances tecnológicos, el practicar la humildad y fortalecer la visión de tener impacto en el mundo.  

Estoy seguro de que este año será clave para el resto de mi vida. Recuerdo una frase de Henry Ford: “Una persona que deja de aprender envejece sea a los veinte o a los ochenta. Alguien que continúa aprendiendo permanece joven”.

 

MÁS INFORMACIÓN

Luis Rodríguez, MIT Sloan Fellow MBA '21

luisrdzm@mit.edu  

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