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San Luis Potosí/Aguascalientes

Toma el control de tu mente

Por Saraí Armendáriz Barragán. Noviembre 2021

Dado que tu mente es propensa a la negatividad, a menos que la entrenes y disciplines, encontrarás estrés desde que amanece”, frase del Dr. Daniel G. Amen, psiquiatra experto en trastornos cerebrales.

El cerebro no distingue entre lo bueno y lo malo, solo actúa conforme a lo que es alimentado, es decir, las decisiones que tomarás en el área de trabajo y en el ámbito familiar dependen de lo que anides en tu cabeza. Pero la mente nunca actuará como un policía moral que te aconseje lo bueno y te desaliente de lo malo, solo sigue la ruta que le traces por medio de tus pensamientos.

Todos los días tienes miles de pensamientos aterrizando en tu mente, producto de las actividades y responsabilidades del trabajo, de tu contexto familiar, de tus actividades, de lo que ves o escuchas, de lo que lees en redes sociales, de lo que te cuentan en una plática de pasillo. En fin, todo el día hay pensamientos en tu mente. Pero el hecho de que existan en tu mente, no significa que todos sean verdad. ¡No todo lo que piensas es verdad! Por eso la disciplina mental cobra tantísima importancia. 

Recuerda que eres tú el responsable de dictarle a tu cerebro si ciertos pensamientos valen la pena permanecer ahí y convertirse en decisiones o si es mejor desecharlos de la mente. Conforme aprendes a gestionar tu mente y los pensamientos que permites que se queden en ella, entonces podrás ir disciplinándola y entrenándola poco a poco, hasta que seas tú quien controle tu mente y no ella a ti. 

Las emociones no son buenas ni malas, son necesarias para vivir. El cerebro genera emociones para ayudarte a llevar la vida. No hay emociones negativas o positivas, el problema son aquellas que se estancan y te llevan a tomar decisiones incorrectas, por lo tanto, se generan consecuencias malas o hasta terribles. Además, las emociones duran unos segundos, pero en la medida que les dedicas pensamientos, reflexiones, meditaciones…crecen, y se pueden llegar a estancar, convirtiéndose en estados de ánimo que en algunas ocasiones duran meses o incluso años. Los pensamientos fuera de control son los que te llevan a tomar las peores decisiones.

El miedo y la preocupación inicialmente son necesarios para que el cerebro alerte al cuerpo de posibles peligros; sin embargo, llevar esas emociones al límite genera estrés crónico. La falta de gestión del estrés deteriora tu cerebro, impide el razonamiento lógico, disminuye la creatividad y limita tu potencial. Hoy en día nuestros cerebros son propensos a la negatividad, están acostumbrados a vivir en un estado de alerta permanente, por lo que todo el cuerpo padece las consecuencias de un cerebro estresado. La única solución para este mal que aqueja a la humanidad entera, es el entrenamiento y la disciplina mental. 

 

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Saraí Armendáriz Barragán

Speaker, creadora de contenido en Desarrollo Humano & Coach ejecutivo

IG @delcorazondesary

sary.armendariz@gmail.com

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