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Querétaro

El iraní que busca ganarse la confianza de los mexicanos

Por Víctor Vázquez. Julio 2020
Matin Tamizi nació en Irán, pero creció y estudió en EE.UU. Sus primeros años en el país norteamericano dejaron profundas huellas en el actual CEO de la fintech Cuenca. De hecho, como él mismo cuenta, esa experiencia lo llevó a emprender en el terreno de los servicios financieros.

“Me siento un poco más estadounidense que iraní, pero los primeros cinco años en Estados Unidos fuimos indocumentados. Fue un plazo que cambió mis prioridades muchísimo, y más que todo, lo que aprendí es que es carísimo ser pobre”.

Y es que para sobrevivir, la madre de Tamizi debió tener tres empleos. Sin el respaldo de alguna institución financiera, el dinero se guardaba en casa.

“Estudié ingeniería en computación en University of Maryland, cuando me gradué tenía 20 años y quería empezar una compañía fintech, pero cuando eres el hijo más joven de una familia migrante, con una madre soltera, tienes responsabilidades”.

Esos compromisos lo llevaron a buscar un empleo “estable”. Tras graduarse, estuvo año y medio laborando en EE.UU. y otro lapso similar entre Alemania y Francia.

“Pero en 2008, mi mamá me dijo que había pagado toda su hipoteca. Renuncié a mi trabajo y compré un boleto directo a San Francisco para trabajar en Silicon Valley, que era mi sueño. Llegué con la meta de comenzar una compañía fintech, pero era el verano de 2008, unas semanas antes de que cayera Lehman Brothers, cuando inició la crisis financiera de aquel año. Tiempo horrible para comenzar una compañía fintech”, recuerda.

Su primer trabajo en Silicon Valley fue en una pequeña startup, “era una mezcla de ingeniero de software y vicepresidente de desarrollo de negocios”. Esa compañía se vendió en 2010 por 75 millones de dólares. Esa experiencia, además, lo acercó al dueño de esa empresa, quien se convirtió en co-fundador, junto a Matin, de Balanced, startup que en 2014 reportó más de 500 millones de dólares en transacciones de tarjetas, incluyendo transferencias interbancarias. En 2015, Tamizi y su socio vendieron la compañía.

“Entonces, para mí ya no fue necesario vivir en una de las ciudades más caras del mundo. Mi esposa baila flamenco, entonces nos cambiamos a Madrid. Durante nuestro tiempo en España yo estaba pensando en qué quería hacer después. El sector fintech es bastante duro, pero es algo que quería hacer desde que tengo 19 años y retomé mi sueño”.

MÉXICO
El joven ingeniero comenzó a valorar el potencial de los mercados en el mundo.

“Casi todos estaban pensando en China, el oeste de África, el sureste de Asia [para invertir], pero para mí la región más interesante era Latinoamérica, y México, al ser la economía más grande latinoamericana, tenía más sentido empezar aquí”.

Así, en enero de 2018, Tamizi comenzó la aventura de crear una empresa financiera para el mercado mexicano. En un principio lo hizo desde una oficina en San Francisco, pero pronto debió mudarse a la capital mexicana para continuar su sueño.

En ese entonces, la apertura de Cuenca, el banco móvil ideado por Matin, coincidió con la promulgación de la “Ley Fintech” en el país. La coyuntura les permitió operar en el plazo transitorio como una entidad financiera. Actualmente, Cuenca suma 42 colaboradores.

“En Estados Unidos hay miles de bancos, solo bancos para consumidores hay más de 6,000, hay muchas opciones. En México, en total, hay como 51 bancos para consumidores; [entre] los que ofrecen tarjetas easy cash, más o menos hay 20 bancos en esta categoría, no hay tantas opciones”.

Tras explorar el mercado mexicano, Cuenca resolvió ir por aquellos que cuentan con una tarjeta bancaria, pero solo la usan para nómina. La desconfianza en México, advierte el empresario, hace que los trabajadores prefieran sacar todo su dinero del banco y llevarlo consigo en el transporte público.

“Hay además 60% de personas que no viven cerca de un banco, hay otros que tienen una cuenta o tienen familia y amigos que tenían una cuenta y la cerraron por una mala experiencia. Todos los bancos son iguales, dicen, y prefieren guardar sus ahorros abajo del colchón, tiene todo el sentido, porque no le pagas comisiones al colchón”.

Entre la diferenciación que ofrece Cuenca, destaca la atención a clientes vía Whastapp, un sistema de soporte que su CEO asegura que es personal, “como al que todos nuestros clientes y todos los mexicanos están acostumbrados, es una manera de ganar confianza”, sostuvo.

+INFO
Nombre: Matin Tamizi
Origen: Irán
Escolaridad: Ingeniero en Computación
Fecha de ingreso: 2018
Puesto actual: CEO de Cuenca
Linkedin: linkedin.com/company/cuenca

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