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Estado de México/Puebla

Aeroespacial 

Enciende turbinas industria aeroespacial mexicana

Por Israel Molina. Octubre 2020

El impulso a la industria aeroespacial en México depende del capital humano, innovación y cooperación entre sector privado y gobierno. México ha tenido un crecimiento anual de 15% en la industria aeroespacial entre 2010 y 2020. Respecto a la actividad económica en este este sector, 79% de las empresas aeroespaciales en México se dedican únicamente a la maquila, 11% a la reparación y construcción de motores, y otro 10% a investigación e innovación.

Nuestro país pretende impulsar la fabricación de componentes aeroespaciales pues se cuenta con carreras especializadas que pueden ofrecer el capital humano para que alguna empresa estadounidense del sector espacial se instale en el país.

Rodolfo Rodríguez Quezada, presidente de la Feria Aeroespacial México, resaltó la gran oportunidad de desarrollo de talento mexicano en las universidades del país, sin embargo, reconoció que hace falta la creación de programas especializados en la industria y el incremento de la planta laboral.   

Pese al impacto que ha tenido la pandemia por Covid-19 en diversos sectores productivos, Rodríguez Quezada informó que se realizará la edición 2021 de esta feria con la participación de empresas nacionales e internacionales con el fin de ser un motor relevante para la reactivación económica del país y de la industria, pues dejará una derrama económica local por los más de 40,000 visitantes que tendrá. 

 

EXPORTACIONES

De acuerdo con la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (Femia), en el 2019 la industria aeroespacial mexicana exportó 9,500 millones de dólares. El crecimiento del sector ha sido de 14.4% anual en los últimos 15 años. 

México, por el volumen de las exportaciones aeroespaciales, ocupa el lugar 12 a nivel mundial, pero está en condiciones de mejorar esa posición entrando al top 10.

Las exportaciones tienen como destino Estados Unidos en 80.7%, Canadá en 4.7%, Francia 3.5%, Alemania 3.2% y 7.9% a diversos países, a cargo de empresas como Airbus, Bombardier, Aerospace, General Electric y Honeywell, que se encuentran establecidas en el país. 

Luis Lizcano, presidente de Femia, indicó que, en los próximos 20 años, se estima, construir 44,000 nuevos aviones, que es el doble de la flota que ahora opera en el mundo. “Esto garantiza el crecimiento de la industria aeroespacial en el país que en los próximos 10 años debería estar exportando 19,000 millones de dólares. La producción aeroespacial en México está concentrada en la aviación comercial civil. La mayor parte de las exportaciones son motores, fuselajes, trenes de aterrizaje, sistemas de conexión, puertas y otros componentes”.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía, reveló que, por cada 100 personas dedicadas a la fabricación de equipo aeroespacial, 64 son hombres y 36 mujeres. 

La generación de empleo en la industria aeroespacial requiere también de un sector educativo que apoye este crecimiento. En este sentido, en los últimos siete ciclos escolares egresaron 4,523 personas de carreras específicas para el sector aeroespacial. De este total, 82% fueron de Licenciatura y el 18% restante fueron de nivel Técnico Superior Universitario.

La Agencia Espacial Mexicana (AEM) y la Universidad Nacional Autónoma de México firmaron un convenio para impulsar y desarrollar proyectos espaciales y satelitales en beneficio del país.

Salvador Landeros Ayala, director general de la AEM, expresó que la alianza estratégica incluirá el desarrollo de satélites miniaturizados, telecomunicaciones satelitales y aplicaciones de observación de la Tierra para dar apoyo en agricultura, desastres naturales, cambio climático, cartografía, exploración petrolera y minera, así como la aplicación de ciencia y tecnología espacial con aplicaciones en telemedicina.

Entre los objetivos destaca la creación de estrategias de incorporación de jóvenes a carreras y estudios de posgrado afines al sector espacial, impulsando la competitividad de México en temas de conectividad, internet y telecomunicaciones.

Asimismo, Eugenio Urrutia, vicerrector de Investigación y Posgrado de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), reveló que el gobierno de Puebla está interesado en promover el desarrollo de empresas del sector aeroespacial en el estado.

“Puebla es una zona en donde se fabrican automóviles, tenemos a Volkswagen y Audi, y generalmente donde hay industria automotriz hay industria aeroespacial, y ya tenemos el interés del gobierno del estado para formar un polo de desarrollo para la industria aeroespacial”, aseguró Urrutia.

De acuerdo con el vicerrector de la UPAEP, además de la industria, Puebla también cuenta con presencia de importantes instituciones de educación superior que pueden ayudar a detonar la creación de la industria aeroespacial.

“Las universidades y los empresarios poblanos queremos hacer equipo para traer inversión de mexicanos y de extranjeros en la región. Si mejora la región, mejora el país, hay empleos y empresas. Es un efecto multiplicador muy interesante”, finalizó Urrutia.

Con los lanzamientos exitosos del módulo DEMO-2, para exploración espacial, y Starlink, conformada por 57 satélites que forman una red de internet de banda ancha, la empresa SpaceX ha generado un nuevo panorama de industria aeroespacial impulsada por la iniciativa privada, cuyas expectativas y sostenibilidad a futuro ha dado a especialistas de México la oportunidad de plantear retos y perspectivas de esta industria en la región.

De acuerdo con la presentación de "Qué nos deja la misión DEMO-2 de SPACE X: El futuro de la industria aeroespacial", organizada por el Centro de Enseñanza Técnica y Superior (CETYS), Baja California es la entidad que cuenta con mejores condiciones respecto a la industria aeroespacial en México; sin embargo, debido al emergente capital humano y la necesidad de cooperación entre gobierno e iniciativa privada, aún dista de posicionarse de manera importante en materia de investigación e innovación.

“México ha tenido un crecimiento anual de 15% en la industria aeroespacial entre 2010 y 2020. La contingencia sanitaria por la pandemia de Covid-19 ha impactado de manera importante en la industria aeroespacial, con una reducción en las actividades productivas de entre el 40% y 50%, principalmente por modificaciones en las cadenas de producción, demanda de vehículos, escasez de materiales, y políticas de distanciamiento. Los aviones de doble pasillo para pasajeros son los más afectados en el departamento encargado del desarrollo de aviones y otros vehículos aéreos”, comentó Verónica Rojas, académica del CETYS.

 

 

EL FUTURO DE LA INDUSTRIA AEROESPACIAL

La industria aeroespacial y de defensa está lanzando la próxima generación de innovaciones revolucionarias. El uso de tecnologías como la inteligencia artificial, el aprendizaje automático o la automatización de procesos robóticos traspasará los límites de los productos a los procesos de la cadena de valor. 

De acuerdo con la compañía SAP, en 2025 el mundo aeroespacial estará centrado en los datos. El tiempo de comercialización de las innovaciones se reducirá drásticamente sin comprometer la seguridad, ya que todos los escenarios de innovación se pueden simular a lo largo de la compleja cadena de valor para optimizar la toma de decisiones en función de los entornos actuales y futuros.

La ingeniería de simulación basada en modelos ya se ha adoptado para mejorar el diseño, pero la digitalización se expandirá a lo largo de todo el ciclo de vida de los productos. Las decisiones no solo se basarán en datos operativos, sino que se ampliarán a datos de la situación, así como a datos de experiencia o emocionales. Estos datos de experiencia influirán no solo en las características del producto, sino también en cómo las personas trabajan o interactúan con los productos. Los OEM y proveedores obtendrán la retroalimentación para desarrollar infraestructura y hardware de próxima generación en paralelo. 

La próxima generación de productos proporcionará exponencialmente más datos durante la operación. A medida que se expanda la digitalización de los procesos de fabricación y pruebas, el volumen general de datos se disparará. La gestión de la magnitud del volumen de datos a través de la producción y las operaciones, la colaboración, el acceso y el análisis de datos requiere tecnologías inteligentes como la inteligencia artificial y el aprendizaje automático. Las máquinas y los procesos comerciales conectados pueden ayudar a hacer realidad las aspiraciones de la industria 4.0. Equilibrar la explosión de datos, productos complejos con más ciclos de innovación, un entorno cambiante y una fuerza laboral con menos experiencia requieren nuevas tecnologías. La inteligencia artificial y la computación cuántica permitirán aviones de un solo piloto y piloto automático de próxima generación, así como todos los procesos dentro de las empresas aeroespaciales. La guerra de los datos ya ha comenzado, y las empresas de A&D que puedan gestionar nuevas asociaciones, diseñar nuevos modelos de negocio y utilizar nuevas tecnologías para su beneficio se convertirán en las ganadoras.


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