Advertising

Nacional

Economía 

El desarrollo de competencias como alternativa laboral en tiempos de recesión

Por Sergio Porragas. Noviembre 2020

La situación económica en nuestro país ha presentado una desaceleración importante, que algunos llaman ya recesión, lo que trae como consecuencia la reducción de la inversión privada y, por lo tanto, la generación de empleo. 

A pesar de este difícil entorno, las empresas están haciendo grandes esfuerzos para continuar innovando en productos y servicios, utilizando su creatividad con el objetivo de mantener su posición en el mercado al generar valor diferencial a sus clientes.

Además, estamos en medio de lo que los expertos llaman Cuarta Revolución Industrial en la que el cambio tecnológico es inminente y, por consecuencia, la evolución en los roles y estructuras laborales. Así que la demanda de nuevas competencias en los trabajadores está creciendo a un ritmo vertiginoso.

Para lograr salir a flote de la difícil situación económica a través de la innovación y adopción de cambios tecnológicos, las organizaciones deben de conservar en su plantilla laboral al mejor talento humano; por ello aunque el aumento en la oferta de empleo continuará siendo reducido, los empleadores cambiarán drásticamente lo que buscan en sus empleados.  

Ahora más que nunca los colaboradores deben de contar con una buena mezcla de competencias blandas y duras para destacar en una entrevista de trabajo o volverse imprescindibles en su organización, asumiendo que las oportunidades laborales no están afuera, sino en uno mismo.

Las competencias blandas son fundamentales en tiempos complejos y están relacionadas con los ámbitos de interacción social de las personas, de comunicación y de forma de ser, independientemente de la profesión en la que se desempeñan, éstas nos permiten diferenciarnos de las máquinas y cada vez van tomando más valor por parte de los reclutadores.  

Sin olvidar los estudios técnicos, además de la experiencia y especialización de cualquier persona –es decir, las competencias duras–, las personas que buscan un empleo o quieren desarrollarse en el que tienen, tendrán que autoanalizarse para saber si están demostrando su valor en las blandas, y de lo contrario, capacitarse arduamente en impulsarlas.

Una competencia blanda que debe ser una constante en el desarrollo profesional de las personas es la habilidad de aprender, principalmente por los cambios que se están dando en los puestos de trabajo en esta Cuarta Revolución Industrial y de cara al futuro. Relacionada a la anterior, es la mentalidad de desarrollo, no sólo de desarrollo personal, sino de la organización en la que laboras. La actitud de querer superarse y ofrecer valor es fundamental para el rendimiento, pero también para la productividad y éxito en los negocios.

Además, ya había mencionado la relevancia de la creatividad e innovación, competencias que no son sólo un valor, sino un requisito. Aportar a tu empleo un toque diferencial en cada acción que realizas nos distingue de las demás personas, pero especialmente ayudamos a que nuestra empresa se diferencie de la competencia. Las ideas nuevas, implementadas de una manera original con respecto a lo ya establecido, son de mucho valor en las organizaciones. 

Finalmente, el pensamiento crítico y el liderazgo son indispensables para que cualquier persona tenga posibilidad de seguir mejorando y avanzando en su carrera. La inteligencia emocional, además, es crucial en tiempos complejos en donde la resiliencia, empatía y dotes de comunicación tienen más probabilidades de tener éxito, especialmente en los campos de servicio al cliente, pero también en la interacción día a día y bajo el trabajo a presión. 

Las empresas requieren de nuestras habilidades con el fin de mantenerse competitivas en su mercado y, por lo tanto, buscarán conservar al mejor talento. El 2020 es un año para demostrar valor, aprender, y sumar habilidades, de lo contrario habrá muchas personas que estén en fila buscando nuestra oportunidad laboral.


Advertising

Te puede interesar

Ediciones Impresas