Nearshoring de alto valor: Cómo la electromovilidad redefine la competitividad de México

Columna INA
Gabriel Padilla Maya.
Febrero 02, 2026
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A lo largo de los últimos años, el concepto de nearshoring ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una decisión estratégica. En el caso de la electromovilidad, este cambio no responde solo a tensiones geopolíticas o logísticas, sino a una transformación profunda de la industria automotriz, donde la tecnología —baterías, software y arquitecturas eléctricas— define cada vez más el valor del vehículo.

Desde la industria automotriz mexicana, este momento abre una ventana de oportunidad. La transición hacia vehículos eléctricos y definidos por software está reconfigurando las cadenas de suministro globales, y América del Norte enfrenta hoy un reto estructural: producir localmente los componentes tecnológicos que sostendrán la nueva movilidad. Ahí es donde México puede y debe jugar un papel relevante.

Uno de los ejes centrales de esta transformación es la producción de baterías. Con un crecimiento esperado de ventas de Vehículos Eléctricos de Batería (BEV) del 18% anual hacia 2030, y considerando que este componente puede representar entre 30% y 40% del costo total del vehículo, su fabricación se ha convertido en un factor estratégico para la competitividad del sector. En este contexto, las arquitecturas cell-to-pack (C2P) y las baterías de litio-ferrofosfato (LFP) se consolidan como soluciones clave para vehículos eléctricos de gama media y para almacenamiento de energía.

Norteamérica se encuentra en una etapa clave de expansión y fortalecimiento de esta cadena de valor. En este contexto, México puede consolidarse como un hub regional para la fabricación de celdas y componentes LFP, una tecnología que combina menores costos, altos estándares de seguridad, mayor vida útil y estabilidad térmica. La proximidad con Estados Unidos y el marco institucional del T-MEC refuerzan esta ventaja, al facilitar una integración productiva más profunda, atraer inversión de largo plazo y elevar la competitividad regional en la transición hacia la electromovilidad.

La ventaja no se limita al ámbito tecnológico. El entorno de precios también el nearshoring favorece al país. Mientras Europa y Estados Unidos enfrentan costos energéticos y de insumos entre 15% y 30% superiores a los de sus competidores, México ofrece una combinación competitiva: costos laborales eficientes, acceso a energía a menor costo y proximidad logística con los principales OEMs de Norteamérica. Esta ecuación permite reducir tiempos de entrega, costos de transporte y riesgos operativos, al mismo tiempo que impulsa cadenas de suministro más cortas, resilientes y alineadas con las exigencias del mercado regional.

Sin embargo, la electromovilidad no se limita únicamente a las baterías. Los vehículos eléctricos requieren una cantidad mayor de electrónica de potencia que los modelos de combustión interna. Inversores, convertidores, sistemas de gestión de baterías y unidades de control avanzadas son componentes críticos en los que México se puede convertir en un destino atractivo para la inversión.

No menos importante es la transición hacia diversas arquitecturas de unidades de control electrónico —base de los vehículos definidos por software— que abren nuevas oportunidades para la producción y ensamble regional de arquitecturas domain, centralizadas y zonales, mercados que crecerán de forma acelerada hasta representar más del 75% de la producción en 2035.

En conjunto, estas tendencias dibujan un mensaje claro: el nearshoring en electromovilidad no es una apuesta coyuntural, sino una estrategia de largo plazo con sectores de alto potencial bien definidos. México tiene la oportunidad de convertirse en un eslabón tecnológico clave de la cadena norteamericana, captando inversión, desarrollando talento y fortaleciendo su competitividad industrial.

Con esa visión, les invito a seguir profundizando el diálogo entre industria, inversionistas y tomadores de decisión. Espacios como E-Experience 2026 —la exposición predilecta sobre electromovilidad y alta tecnología en México— a celebrarse en el Centro Expositor de Puebla los 25 y 26 de febrero, son una plataforma natural para involucrarse, intercambiar visiones y contribuir, desde hoy, a la construcción del siguiente capítulo de la electromovilidad en México.

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