El mundo se ha envuelto más que nunca en incertidumbre económica. Los conflictos geopolíticos están impactando de manera directa en la economía de las naciones, y esto se traduce, desde hace algunos años, en la reconformación de las cadenas de suministro.
Por ejemplo, la industria de electrodomésticos hoy busca establecer un supply chain más corto, localizado y con capacidad de ser más flexible. Esto implica un cambio en el enfoque de la cadena de suministro, pasando de una globalización extrema a una mayor integración regional.
En parte, el fenómeno del nearshoring en México está impulsando la búsqueda de proveedores locales no sólo para la industria de electrodomésticos, sino también para otras, como la automotriz. Esto representa una gran oportunidad para las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) mexicanas, que pueden diversificar sus clientes entre la industria automotriz y la de electrodomésticos. De hecho, se ha visto un interés en invitar a proveedores de pintura y recubrimientos, por ejemplo, desarrollados para el sector automotriz a integrarse a la cadena de valor de electrodomésticos.
Y es que, en muchos casos, la industria automotriz y la de electrodomésticos comparten proveedores, especialmente en procesos intermedios como fundición de aluminio, estampado, maquinado y componentes electrónicos.
Esto se debe a que ambas industrias requieren tecnologías similares, como motores eléctricos, sistemas de control, plásticos moldeados y piezas metálicas de precisión. Por ejemplo, los fabricantes de plásticos técnicos producen carcasas, tableros y piezas funcionales para ambos sectores; los proveedores de componentes electrónicos pueden abastecer tanto a automóviles como a refrigeradores o lavadoras; y las empresas de fundición de aluminio pueden fabricar piezas para motores o transmisiones, así como estructuras internas de electrodomésticos.
Sin embargo, los proveedores enfrentan exigencias diferentes en dichas industrias. La principal diferencia radica en los altos estándares de calidad y las certificaciones que exige la industria automotriz (por ejemplo, ISO/TS 16949, que ahora es IATF 16949). Si bien la industria de electrodomésticos también requiere certificaciones (como ISO 9001, 14001, 45001), los requisitos de precisión, durabilidad y seguridad en el sector automotriz suelen ser mucho más estrictos. Esto significa que un proveedor automotriz puede con mayor facilidad atender a la industria de electrodomésticos, que viceversa.
Al momento de regionalizar proveedores, para la industria de electrodomésticos será una oportunidad encontrar proveedores locales que actualmente trabajan en la industria automotriz.
Entre las ventajas de la regionalización de proveedores se encuentra la reducción de riesgos asociados a interrupciones en el transporte marítimo o aéreo, desastres naturales en zonas lejanas, conflictos geopolíticos, y fluctuaciones en las políticas comerciales internacionales.
Esto impacta significativamente en menores tiempos de entrega. Los proveedores cercanos permiten una respuesta más rápida a las necesidades de producción y una reducción significativa de los tiempos de tránsito. Todo esto se traduce en una mayor competitividad del sector de electrodomésticos mexicano, que actualmente ocupa el lugar número cinco de importancia a escala global.
El CLELAC ha tenido este objetivo de atraer más proveedores locales desde antes de que los conflictos geopolíticos se hicieran más frecuentes, ya que el clúster busca seguir apoyando a las empresas a ser más competitivas, a desarrollar proveedores locales, a disminuir la huella de carbono y a asegurar una integración sostenible hacia el 2030, mediante la utilización eficiente de los recursos y creciendo con la comunidad.