Apostemos por el talento, esquemas híbridos y flexibles como estrategia

Pasión por el talento
Liliana Cavazos.
Febrero 13, 2026
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• La gestión del talento se consolida como eje estratégico de las organizaciones ante un entorno laboral en transformación, donde la flexibilidad y los esquemas híbridos se posicionan como factores clave para atraer y retener capital humano, especialmente entre millennials y generación Z, cuya preferencia por modelos híbridos alcanza hasta 71%.

• Estudios recientes revelan que el 46% de los trabajadores prioriza el balance vida-trabajo por encima del salario (23%), lo que obliga a las empresas a replantear prácticas rígidas y apostar por modelos flexibles con reglas claras, liderazgo por resultados y enfoque en bienestar para mantenerse competitivas.

 

A todos nos queda claro que en la última década y más en los últimos años, las áreas de recursos humanos han vivido una evolución acelerada impulsada por diferentes catalizadores, que van desde los intereses de las nuevas generaciones, la evolución tecnológica, las reformas laborales, el cuidado de la no discriminación e inclusión, así como sucesos sin precedentes como la pandemia. Esta evolución nos ha obligado si o si, a ser un soporte estratégico de la organización a través de la gestión del talento.

La gestión del talento es un eje medular en las organizaciones, convierte la estrategia en resultados, asegura la productividad y competitividad y pone a las personas en el centro del éxito 

La flexibilidad y el trabajo híbrido se vuelven claves en la atracción y retención del talento, responden a las nuevas necesidades de los colaboradores como el balance de vida y carrera, la autonomía y el bienestar. De acuerdo con el estudio AI and Presentiality: The New Labor Landscape (PageGroup & WeWork, 2025) el 55% de los profesionales mexicanos prefieren un modelo híbrido de 1 o 2 días a la semana y de acuerdo al estudio de Gallup WF Q2 2025, la preferencia de las generaciones Z y millenials es del 71% y 60% respectivamente. 

Cuando las organizaciones ofrecen estas opciones, aumenta la satisfacción, el compromiso y la motivación de las personas, lo que se traduce en un mejor desempeño.

Pero ¿qué es la flexibilidad?, de forma resumida, es sintonizar las necesidades de la organización con las del colaborador, un ganar - ganar, y aunque las prácticas más comunes incluyen los horarios flexibles, trabajo remoto, localización flexible, vacaciones a modo, puestos compartidos, etc. las posibilidades se abren a lo que funcione de acuerdo a la estrategia y cultura de cada organización.

No se debe dejar pasar de largo que hay algunos factores claves en el éxito de estos programas, como lo son: la claridad de las necesidades de la organización y sus objetivos, el establecimiento de reglas definidas, expectativas compartidas, confianza y liderazgo por resultados, brindar las herramientas y tecnología necesaria, equidad en los participantes (evitando empleados de primera y de segunda), cuidado del bienestar (derecho a la desconexión), comunicación bidireccional constante,  monitoreo y medición para la mejora continua. Todo lo anterior debe soportarse a través de capacitación adecuada y oportuna. También hay que considerar la resistencia al cambio como un posible desafío.

Es una realidad que, aunque muchas empresas han retornado a sus colaboradores a sus oficinas, las prácticas flexibles continúan, de acuerdo con investigación de Gallup, el 51% de los empleados con trabajos viables a ser remotos, se encuentran trabajando en algún esquema híbrido. También es importante conocer que las tendencias muestran que estos esquemas favorecen más a posiciones de áreas como tecnología de la información, atención a clientes (soporte en línea), diseño, comunicación y marketing digital, así como posiciones administrativas o de back office. 

De acuerdo al Randstad Workmonitor 2026, cerca de 46 % de los trabajadores señalan que el balance vida-trabajo es el principal factor que los mantiene en un puesto, comparado con solo 23 % que señala el salario como el factor de retención más importante.

En conclusión, el entorno y las circunstancias evolucionaron y lo seguirán haciendo, las prácticas totalmente rígidas se han ido quedando atrás y siempre habrá organizaciones que apuesten por nuevas estrategias.

Hoy por hoy, siendo la gestión de talento un factor crítico de éxito, en un mercado laboral competitivo, donde los profesionales valoran cada vez más la posibilidad de elegir cómo y desde dónde trabajar, a priorizar su balance de vida, cada organización es libre de decidir su estrategia, pero la invitación es y seguirá siendo apostar por el talento. 

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