Las Foreign Trade Zones (FTZ), zonas de libre comercio en Estados Unidos, se posicionan como una herramienta clave para empresas que buscan amortiguar el impacto financiero de los aranceles de la actual política comercial estadounidense.
Jorge A. Torres, presidente y agente aduanal americano de Interlink Trade Services, destaca que el uso de estas zonas francas ofrece ventajas críticas ante un contexto de incertidumbre arancelaria.
“Con las tarifas impuestas por la administración Trump —como los aranceles recíprocos, las medidas contra el acero y aluminio, o las sanciones de la sección 301 a productos chinos— muchas industrias se han visto afectadas. Especialmente la industria maquiladora e IMEX, que depende de cadenas globales de suministro”, señaló.
Ventajas competitivas
En las zonas de libre comercio, las empresas pueden ingresar mercancías sin pagar aranceles de inmediato, almacenarlas de forma indefinida, procesarlas, transformarlas y luego reexportarlas sin incurrir en costos adicionales. Si las mercancías se quedan en el mercado estadounidense, los aranceles se pagan únicamente sobre las materias primas no transformadas o pueden incluso quedar exentas.
Torres destacó que “El uso de zonas libres y almacenes fiscales se ha vuelto crítico. Estas herramientas permiten diferir o eliminar el pago de aranceles, especialmente cuando las materias primas son procesadas en México y regresan a Estados Unidos cumpliendo con el tratado T-MEC”.
El modelo es especialmente útil para sectores como el automotriz, médico, telecomunicaciones y eléctrico, donde la integración entre proveedores internacionales y plantas manufactureras en México es esencial. Muchas de estas industrias importan materiales a través de EE. UU., los procesan en territorio mexicano y luego regresan el producto terminado. Al aprovechar los FTZ, estas operaciones pueden evitar el pago de aranceles múltiples y cumplir con las reglas de origen del T-MEC.
Torres subraya que esta estrategia reduce riesgos financieros, brinda flexibilidad logística y permite una mayor competitividad frente a las nuevas dinámicas del comercio global.
Entorno seguro y competitivo
Desde su sede en el Foreign Trade Zone número 12 en McAllen, Interlink Trade Services ofrece servicios de agencia aduanal, almacenamiento, distribución y manejo de mercancías en almacenes fiscales. Además de los beneficios fiscales, la zona ofrece condiciones de seguridad y control altamente valoradas: vigilancia perimetral, acceso restringido, cámaras, iluminación y personal de seguridad. Estas características brindan tranquilidad tanto a las empresas como a sus clientes.
Con la posibilidad de que nuevas tarifas afecten a más productos, incluyendo autopartes bajo la sección 232, el uso estratégico de zonas de libre comercio se perfila como una de las mejores respuestas empresariales para enfrentar la volatilidad del entorno comercial internacional.
“Hoy más que nunca, las empresas deben evaluar el uso de estas herramientas. Las FTZ no solo ofrecen eficiencia, también representan una ventaja competitiva en un entorno comercial cambiante”, concluye.