El mercado de fusiones y adquisiciones en México arrancó 2026 con un menor número de operaciones, pero con un incremento significativo en el valor de las transacciones, reflejando un cambio hacia procesos más selectivos y de mayor escala.
De acuerdo con el reporte de Seale & Associates, durante el primer trimestre del año se registraron 33 transacciones, lo que representó una disminución de aproximadamente 27% frente al mismo periodo de 2025. Sin embargo, el valor acumulado alcanzó cerca de 7,444 millones de dólares, un crecimiento de 364% en comparación anual.
Este comportamiento evidencia una transformación en la dinámica del mercado, con inversionistas priorizando operaciones estratégicas en sectores específicos. Entre las industrias con mayor actividad destacaron bienes raíces, tecnología, energía e infraestructura, que concentraron una parte relevante del flujo de capital.
Sergio García del Bosque, socio director de la firma, explicó que actualmente el entorno muestra inversionistas más disciplinados y procesos más estructurados, con un enfoque en transacciones de mayor valor. En este contexto, el mercado registra menos operaciones, pero con un impacto financiero más significativo.
A nivel mensual, la actividad se mantuvo estable, con 14 operaciones en enero, 9 en febrero y 10 en marzo, lo que refleja un ritmo más cauteloso en la ejecución de transacciones.
En el frente internacional, empresas mexicanas mantuvieron presencia en el exterior con ocho adquisiciones durante el trimestre, impulsadas principalmente por el sector industrial, lo que refuerza su participación en mercados globales.
Entre las operaciones más relevantes que impulsaron el crecimiento en valor destacan la adquisición de activos de Macquarie por parte de Fibra Prologis por aproximadamente 3,000 millones de dólares; la compra de Banamex por alrededor de 2,500 millones; y la adquisición de activos de petróleo y gas de Lukoil por parte de Grupo Carso por cerca de 600 millones de dólares.
En términos regionales, el dinamismo no se concentró únicamente en el centro del país. Regiones industriales comenzaron a captar inversiones relevantes, lo que apunta a una mayor descentralización del mercado de M&A en México, con inversionistas enfocados en ubicaciones con capacidades productivas consolidadas.