Con la mirada puesta en la competitividad y la equidad de mercado, la industria automotriz mexicana se prepara para avanzar hacia un entorno más transparente. La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) propuso actualizar la Norma Oficial Mexicana (NOM) en materia de información comercial, con el fin de establecer la obligación de reportar cifras de venta, producción y exportación al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Actualmente, este reporte se realiza de forma voluntaria, lo que ha generado vacíos informativos. Algunas marcas automotrices, particularmente algunas de origen chino, han suspendido temporalmente la entrega de datos, o no se han integrado al esquema desde su llegada a México. Esta falta de transparencia dificulta la planeación operativa de distribuidores y afecta la construcción de estadísticas confiables sobre el desempeño real del mercado.
Frente a este escenario, la propuesta busca establecer reglas claras para todos los participantes, en línea con lo que ya practican firmas alemanas, japonesas, coreanas, estadounidenses y algunas marcas chinas como MG, Changan, JAC y GWM. El objetivo no es sancionar, sino profesionalizar el ecosistema y brindar certeza a consumidores, autoridades e inversionistas.
Un paso hacia la profesionalización del mercado
La actualización de la NOM permitiría que el INEGI no solo recopile datos voluntarios, sino que pueda contar con el respaldo legal para solicitar información comercial de manera sistemática y equitativa. Esto no solo elevaría la calidad de las estadísticas automotrices, sino que enviaría una señal positiva sobre la madurez institucional del sector mexicano.
Además, esta iniciativa representa una respuesta proactiva ante el rápido crecimiento de nuevos actores en el mercado. Las marcas chinas que sí han adoptado el reporte voluntario al INEGI ya representan más del 8% del mercado nacional, con más de 56 mil unidades vendidas en lo que va del año. A esto se sumarían cerca de 50 mil unidades adicionales de marcas que aún no transparentan sus cifras.
En este contexto, contar con una base de datos sólida no solo es deseable: es esencial para el desarrollo ordenado y justo del sector.
Nuevo León: liderazgo regional en favor de la transparencia
Para estados con alta concentración automotriz como Nuevo León, esta medida tiene una relevancia especial. Con un ecosistema robusto que abarca armadoras, proveedoras de autopartes, distribuidores y centros logísticos, el acceso a estadísticas confiables es vital para la planeación de inversiones, contrataciones y expansión operativa.
Distribuidores y clústeres industriales de la región han expresado su respaldo a la propuesta, pues contar con un “piso parejo” beneficia la competitividad regional. Además, autoridades estatales y organismos empresariales como CAINTRA y CLAUT utilizan datos del INEGI para analizar tendencias de mercado y atraer proyectos de inversión. Sin información precisa, esta tarea se vuelve más compleja.
Nuevo León podría incluso convertirse en un caso ejemplar de implementación, articulando esfuerzos entre sector privado y autoridades para promover la adopción de mejores prácticas en transparencia comercial.
Un futuro con reglas claras y confianza compartida
Más allá de un tema técnico, lo que está en juego es la credibilidad del sector automotriz mexicano. Establecer una norma que garantice el acceso a datos confiables no solo eleva los estándares de competencia, sino que refuerza la confianza de todos los actores involucrados: fabricantes, distribuidores, consumidores, inversionistas y autoridades.
México tiene ante sí una oportunidad única de demostrar liderazgo en la región al modernizar su marco normativo y asegurar que el crecimiento del sector esté acompañado de integridad y transparencia. En este camino, Nuevo León puede ser punta de lanza, confirmando que la profesionalización y la rendición de cuentas también son motores del desarrollo industrial.