Durante décadas, México fue reconocido como una plataforma competitiva para la manufactura gracias a su ubicación estratégica y a su capacidad exportadora. Hoy, esa ventaja ha evolucionado. El país se distingue por el talento especializado, la innovación tecnológica y la capacidad de integrarse a las cadenas globales de suministro de alto valor. La historia de TKR en Nuevo Laredo, Tamaulipas, es un claro ejemplo de esa transformación.
Lo que inició en 1979 como una planta de Sony dedicada a la producción de casetes, CD y DVD, se convirtió, cuatro décadas después, en una operación estratégica para TKR y NMS Holding Group, consolidando a México como un centro de manufactura avanzada para el mercado de Norteamérica.
La evolución de una planta estratégica en México
Desde 2019, la compañía emprendió una nueva etapa orientada a los Electronic Manufacturing Services (EMS), ampliando sus capacidades para fabricar productos de mayor complejidad y atender sectores como la industria automotriz, electrónica de consumo, energía, casino gaming y herramientas eléctricas.
Para Sergio Antonio Ruiz Leal, director general de TKR de México y TKR USA, la transformación no se explica únicamente por la incorporación de nuevas tecnologías, sino por el desarrollo del talento humano. Ese enfoque ha permitido que la planta evolucione hacia procesos cada vez más especializados y con mayor valor agregado.
“La gente es nuestro activo número uno”, afirma.
Socio estratégico en la economía circular
Una de sus áreas especializadas está dedicada a la reparación y remanufactura de equipos electrónicos que requieren servicio en su mercado de atención.
Esta operación demanda altos estándares de diagnóstico, ingeniería, control de calidad y trazabilidad, permitiendo recuperar equipos con especificaciones equivalentes a las de fábrica y extender su vida útil.
El talento mexicano como ventaja competitiva
Uno de los principales diferenciadores de la empresa es la inversión permanente en capacitación. TKR trabaja de forma estrecha con universidades, instituciones técnicas y organismos especializados para fortalecer las competencias de sus colaboradores y preparar a las nuevas generaciones de ingenieros y técnicos.
La colaboración incluso se extiende al ámbito académico, donde varios especialistas de la empresa participan como docentes y asesores universitarios, fortaleciendo la vinculación entre la industria y la educación superior.
“En el ADN de Sony siempre han estado el entrenamiento y la capacitación de los empleados; es algo que nos ha fortalecido y, ahora que estamos como TKR, ese ADN se sigue reforzando.”
Automatización e IA: el siguiente paso de la manufactura
La automatización ya no representa una ventaja opcional para la industria manufacturera. En TKR forma parte de la estrategia para incrementar productividad, mejorar la calidad y mantener la competitividad frente al incremento de los costos laborales.
La empresa desarrolla proyectos junto con equipos de China y Japón para incorporar soluciones de automatización e inteligencia artificial tanto en los procesos productivos como en áreas administrativas.
“Ese es un tema que anteriormente lo veíamos como un Nice to Have varios años atrás, ahorita ya lo vemos como algo que tenemos que hacer, desde hace varios años TKR trae una iniciativa de automatizar todo lo que sea posible”.
El objetivo es permitir que el talento humano concentre sus capacidades en actividades de mayor valor agregado.
Manufactura responsable
TKR opera bajo estándares internacionales de gestión ambiental y mantiene certificaciones que respaldan sus procesos, asegurando que cada nuevo proyecto de productividad sea compatible con sus objetivos de responsabilidad ambiental.
Para la empresa, el crecimiento industrial y la protección del entorno forman parte de la misma estrategia.
Fortalecer la proveeduría mexicana
Otro de los retos identificados por la compañía es ampliar la participación de proveedores nacionales.
Aunque actualmente trabaja con empresas de México y Estados Unidos, existe una oportunidad importante para fortalecer las cadenas regionales de suministro y desarrollar una mayor integración entre la industria instalada en el país y los fabricantes locales.
El futuro de la manufactura
La visión de TKR contempla continuar expandiendo sus operaciones, atraer nuevos proyectos internacionales y generar más empleos especializados desde Nuevo Laredo.
El crecimiento proyectado también considera nuevas inversiones en México y, eventualmente, en Sudamérica, consolidando una plataforma industrial basada en innovación, automatización y desarrollo de talento.
La historia de TKR demuestra que la manufactura en México atraviesa una nueva etapa. Hoy, el país no solo produce para el mundo: desarrolla conocimiento, incorpora tecnologías avanzadas y forma profesionales capaces de competir en los mercados más exigentes.
Más que una historia empresarial, es una muestra de cómo el talento mexicano se ha convertido en uno de los activos más valiosos para la industria global.
Nuevo Laredo: un punto estratégico para el nearshoring
La operación de TKR en Nuevo Laredo es actualmente la única planta del grupo fuera de Asia, una decisión que refleja la creciente importancia de México dentro de la estrategia global de manufactura.
Además de su cercanía con Estados Unidos, la empresa encontró en la región una combinación de experiencia industrial, infraestructura logística y capital humano altamente capacitado, factores que hoy impulsan el fenómeno del nearshoring.
Con alrededor de 500 colaboradores, la planta mantiene capacidad disponible para seguir creciendo y atraer nuevos proyectos internacionales durante los próximos años.
“Nosotros somos la única planta de todo el grupo de TKR y NMS Holding Group fuera de Asia. Se vinieron aquí precisamente por el tema del nearshoring y por el mercado americano. Entonces somos clave para el futuro de la empresa.”
La empresa que inició como una planta de Sony dedicada a la producción de CD y DVD, hoy atiende a sectores sectores como la industria automotriz, electrónica de consumo, energía, casino gaming y herramientas eléctricas.
Entre sus operaciones destaca la reparación y remanufactura de equipo electrónico para el mercado estadounidense, consolidándose como un actor clave en la cadena de suministro de posventa.