La manufactura de exportación en México ya no es sinónimo de procesos simples. Hoy, las plantas producen bienes de mayor valor agregado, lo que exige técnicos e ingenieros con habilidades avanzadas en automatización, digitalización e inteligencia artificial.
En el foro Voces de la Industria Live, de Index Nuevo León, Karem Barraza, directora de manufactura en Stanley Black & Decker, lo resumió así: “Faltan técnicos en automatización, en integración, todo este tema de digitalización, inteligencia artificial y tal”.
Educación dual: un puente entre la academia y la industria
Para cubrir estas nuevas demandas, Barraza destacó la educación dual como una vía efectiva para formar talento que responda a las necesidades reales del sector. Aunque muchas empresas cuentan con programas internos de capacitación, vincularse con universidades y centros de formación permite acelerar la preparación de profesionales listos para integrarse a líneas de producción complejas.
Este esfuerzo no solo retiene a los recién graduados, también ayuda a reducir la fuga de talento al extranjero, ofreciendo oportunidades atractivas de desarrollo profesional dentro del país.
Innovación como imán de talento
Alejandro Mendoza, presidente de Real Estate Solutions en PRODENSA, subrayó que los empleos actuales en la manufactura son “mucho más completos, hay mucha posibilidad de que la gente crezca”, lo que los hace más atractivos si se comunican correctamente a las nuevas generaciones.
La inversión en tecnología e innovación en productos y procesos no solo incrementa la competitividad, también convierte a las empresas en destinos laborales deseados por profesionales que buscan retos técnicos y posibilidades de crecimiento.
El cambio hacia procesos de alto valor también ha modificado las necesidades de infraestructura. Según Mendoza, las plantas actuales requieren mayor capacidad energética, espacios industriales más grandes y mano de obra mejor capacitada. Esta evolución demanda que empresas, clústeres y gobiernos trabajen coordinadamente para garantizar que el entorno industrial esté listo para recibir proyectos de alto perfil.
Los especialistas coincidieron en que el desarrollo de talento no puede ser tarea aislada. Requiere la colaboración entre empresas, instituciones educativas y organismos como Index Nuevo León para identificar habilidades prioritarias, generar programas de formación y dar visibilidad a los beneficios de una carrera en manufactura.
Como señaló Barraza, invertir en tecnología e innovación es también una forma de hacer más atractiva la experiencia laboral y de asegurar que México cuente con el capital humano necesario para competir en las ligas mayores de la manufactura global.