SpaceX y Tesla anunciaron la construcción de Terafab, una instalación de semiconductores de última generación que se ubicará en Grimes County, Texas, con una inversión inicial estimada de 16,800 millones de dólares y al menos 3,000 empleos directos.
El proyecto representa una de las mayores inversiones industriales anunciadas recientemente en Texas y busca fortalecer la capacidad de fabricación de chips avanzados en Estados Unidos, en respuesta al creciente déficit entre la oferta global de semiconductores y la demanda impulsada por la inteligencia artificial, la computación de alto desempeño y las tecnologías espaciales.
Terafab integrará en un solo sitio la fabricación de lógica avanzada, memorias, encapsulado y pruebas, lo que permitirá acelerar el desarrollo y despliegue de nuevas capacidades de cómputo.
La demanda combinada de SpaceX y Tesla superará 1 teravatio (TW) de capacidad de cómputo, una cifra significativamente mayor que el suministro mundial actual de chips, razón por la cual ambas compañías consideran indispensable desarrollar infraestructura propia para garantizar el acceso a tecnologías críticas.
La planta será diseñada como una fábrica totalmente integrada con más de 100 millones de pies cuadrados de espacio de manufactura. En ella se producirán chips especializados para aplicaciones de inteligencia artificial, computación en el borde (edge computing) e inferencia, destinados a tecnologías como los robots humanoides Optimus, los vehículos autónomos Cybercab de Tesla y los centros de datos espaciales desarrollados por SpaceX.
Terafab refuerza la manufactura tecnológica de Texas
Con Terafab, Texas continúa consolidándose como uno de los principales polos de manufactura tecnológica en Estados Unidos.
SpaceX destacó que el estado se ha convertido en un eje estratégico para sus operaciones mediante instalaciones como Starbase, Bastrop y McGregor, impulsando la innovación, la manufactura avanzada y el liderazgo tecnológico estadounidense.
Desde 2024, la presencia de SpaceX en Texas ha generado más de 56,000 empleos directos e indirectos, además de un impacto económico estimado superior a 28,000 millones de dólares, junto con cientos de millones de dólares en ingresos fiscales indirectos.
Inversión de 16,800 mdd impulsará empleo y proveeduría
La primera fase de Terafab contempla una inversión de aproximadamente 16,800 millones de dólares por parte de SpaceX y Tesla, aunque la compañía señaló que futuras expansiones podrían elevar significativamente el monto total del proyecto.
La nueva planta generará al menos 3,000 empleos directos, priorizando la contratación de talento local de Grimes County y del cercano Brazos County, replicando el modelo implementado en otras instalaciones de SpaceX en Texas, donde entre el 60% y el 80% del personal contratado proviene de comunidades cercanas.
Además del empleo directo, el proyecto impulsará oportunidades para empresas constructoras, proveedores industriales, contratistas especializados y programas de desarrollo de talento técnico en colaboración con instituciones educativas y socios de capacitación laboral.
SpaceX y Tesla informaron que Terafab incorporará medidas para reducir su impacto ambiental, entre ellas el uso de agua del Gibbons Creek Reservoir para procesos industriales en lugar de acuíferos locales, sistemas de tratamiento y reutilización de agua, así como el manejo de materiales y residuos industriales bajo estrictas regulaciones ambientales.
Las compañías señalaron que la fabricación nacional de semiconductores será un elemento clave para el desarrollo de la inteligencia artificial, las comunicaciones seguras, la exploración espacial y la manufactura avanzada.
Con Terafab, SpaceX y Tesla buscan construir la mayor instalación de fabricación de chips del planeta, fortaleciendo la capacidad tecnológica de Estados Unidos y preparando la infraestructura necesaria para la próxima generación de sistemas de cómputo.