La transición hacia vehículos eléctricos está modificando los sistemas de propulsión de los automóviles y la manera en que se fabrican sus componentes. Inteligencia artificial, automatización y trazabilidad digital comienzan a integrarse, junto con la reducción de emisiones, en las plantas de autopartes que abastecen a las cadenas automotrices internacionales.
Esta transformación alcanza directamente a México. Dentro de la red global de manufactura de SKF Automotive, la planta de Puebla opera bajo principios de Industria 4.0 para la producción automatizada de unidades de rodamiento de rueda, componentes utilizados dentro de los sistemas vehiculares.
La industria automotriz demanda mayor control de los procesos, flexibilidad productiva y componentes adaptados a nuevas arquitecturas vehiculares. Al mismo tiempo, los fabricantes buscan disminuir el consumo energético y las emisiones asociadas con sus operaciones.
La evolución tecnológica se extiende a otros complejos de SKF en América Latina y Europa, donde la compañía está incorporando herramientas digitales y proyectos de descarbonización a diferentes escalas.
México se integra a una manufactura automotriz más digital
Para la industria mexicana de autopartes, estos cambios son importantes por la integración de las plantas nacionales dentro de cadenas internacionales de suministro. Los componentes producidos localmente forman parte de una red en la que fabricantes y proveedores comparten estándares tecnológicos, productivos y ambientales.
La planta de SKF en Puebla representa uno de esos puntos de integración. Su operación automatizada para fabricar unidades de rodamiento de rueda conecta la capacidad manufacturera instalada en México con una estrategia global donde los datos adquieren un papel cada vez mayor dentro de las líneas de producción.
Digitalización adapta la proveeduría a vehículos híbridos y eléctricos
El cambio también modifica las capacidades requeridas por la proveeduría automotriz. Ya no se trata únicamente de fabricar componentes bajo determinadas especificaciones, sino de controlar digitalmente los procesos, obtener información de los equipos, anticipar desviaciones y responder a las necesidades de plataformas de combustión, híbridas y eléctricas.