La presencia de BMW Group y General Motors, una red de proveedores, infraestructura logística para las cadenas de suministro y una base de talento especializado han convertido a San Luis Potosí en uno de los principales polos automotrices de México. La entidad forma parte de la región Centro-Bajío-Occidente, área que concentra una de las mayores capacidades de producción de vehículos ligeros del país y que conecta plantas automotrices instaladas en San Luis Potosí, Guanajuato y Aguascalientes.
La industria potosina cuenta con dos operaciones de manufactura de vehículos de alcance internacional. General Motors comenzó operaciones en San Luis Potosí en 2008, mientras que BMW Group inició producción en 2019. El complejo de GM cuenta con instalaciones de ensamble y sistemas de propulsión; BMW fabrica desde la entidad modelos destinados al mercado mundial. La presencia simultánea de estas armadoras ha ampliado la demanda de componentes, servicios industriales, logística y capital humano especializado.
Dos armadoras conectan a San Luis Potosí con mercados globales
El complejo de General Motors en San Luis Potosí fabrica vehículos y componentes de propulsión. La compañía reportó que desde esta instalación envía vehículos y transmisiones a 27 países de Norteamérica, Sudamérica, Asia y Medio Oriente. La planta también ha producido modelos como Chevrolet Aveo, Trax y Onix, mientras que su operación incluye una planta de ensamble y otra destinada a sistemas de propulsión, una estructura que muestra la diversificación industrial alcanzada por el complejo potosino.
En el caso de BMW Group, San Luis Potosí ocupa un lugar estratégico dentro de su red mundial. La planta produce los BMW Serie 3 Sedán, Serie 2 Coupé y M2 para mercados internacionales y prepara una nueva etapa con la llegada de vehículos eléctricos de la plataforma Neue Klasse a partir de 2027. La compañía destinó 800 millones de euros a la ampliación del sitio, que incluye un centro para ensamble de baterías de alto voltaje de más de 80 mil metros cuadrados, además de expansiones en carrocería, ensamble y logística.
La transformación hacia la electromovilidad refuerza el perfil tecnológico del estado. BMW señaló que San Luis Potosí será uno de cinco puntos en tres continentes destinados al ensamble de baterías de sexta generación para su nueva plataforma eléctrica. La estrategia busca acercar la producción de baterías a las plantas de vehículos, reducir distancias dentro de la cadena de suministro y aumentar la resiliencia de sus operaciones.
Proveedores, logística y talento sostienen el ecosistema automotriz
El desarrollo del hub no depende únicamente de las armadoras. El Clúster Automotriz de San Luis Potosí opera comités específicos para cadena de suministro, desarrollo de proveedores, recursos humanos y vinculación académica. Su Comité Académico conecta empresas e instituciones educativas para identificar las habilidades técnicas y tecnológicas que demanda el sector y alinear la formación de nuevos profesionistas con los requerimientos de las plantas instaladas en la región.
A esta estructura se suma una plataforma logística que incluye terminales intermodales ferrocarril-autotransporte, terminal de carga aérea, terminales de trasvase y secciones aduaneras. La información oficial de promoción económica también reporta 124 instituciones de educación superior y posgrado y un promedio de 5 mil ingenieros egresados cada año, factores que amplían la disponibilidad de personal para manufactura, automatización, logística y nuevas tecnologías. Con plantas orientadas a mercados internacionales y nuevas capacidades para vehículos eléctricos, San Luis Potosí fortalece su posición dentro de la transición que atraviesa la industria automotriz mexicana.