La reducción de la jornada laboral en México obliga al sector manufacturero e industrial del norte del país a reconfigurar sus modelos de operación, con metas de hasta 25% más productividad apoyadas en automatización de procesos y reestructuración del trabajo, antes que trasladar los costos adicionales al precio final de los productos.
Durante el reciente foro de capital humano Talent Meetpoint: Workforce Outlook 2026, organizado por la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham), Capítulo Noreste, directivos de la industria regional coincidieron en que el principal desafío del entorno actual consiste en mantener la competitividad con una mayor producción en menos horas de trabajo.
La industria busca hasta 25% más productividad con menos horas laborales
Durante su participación en el encuentro, Carlos Ramos, director general de Viakable, enfatizó que, ante el nuevo marco laboral, la prioridad de las organizaciones debe ser elevar la eficiencia en planta antes de reflejar incrementos en los costos al consumidor.
Su propuesta planteó que establecer retos de mejora continua con metas de hasta 25% en productividad permite absorber los incrementos operativos derivados del menor número de horas laboradas. Esta perspectiva implica la revisión minuciosa de los procesos de fabricación, la eliminación de cuellos de botella y la maximización del rendimiento por turno.
Al respecto, Gerardo Meza, presidente del Comité de Capital Humano y Asuntos Laborales de AmCham/Mexico, Capítulo Noreste, sostuvo que el país atraviesa una coyuntura histórica en la gestión del talento.
“Las transformaciones normativas que hoy enfrentamos nos exigen dar un paso al frente, por lo que debemos pasar de la administración de horas hacia una verdadera estrategia centrada en productividad, cumplimiento y bienestar integral de nuestra gente en cada uno de los negocios”, afirmó.
Automatización y talento marcan la estrategia de la manufactura
El avance tecnológico se posiciona como un pilar operativo para sostener este incremento en la eficiencia. La integración de herramientas de inteligencia artificial y la automatización de líneas de producción se acelera no solo para optimizar tiempos, sino también para reducir riesgos laborales en las plantas industriales.
Marcelo Hernández, People Lead and Labor Relations de Mondelēz International en Nuevo León, expuso que la implementación tecnológica debe asumir un trayecto integral que involucre a diversas áreas de la organización.
“Automatizamos, reducimos riesgos de trabajo, reducimos costos, pero también a nuestra gente le ofrecemos oportunidades de seguirse desarrollando. Todos tenemos que verlo como una jornada integral: las áreas de People, ingeniería, liderazgo, mejora continua y operación”, señaló.
El análisis presentado por AmCham Noreste también abordó las variables macroeconómicas que impactan la competitividad regional. Durante el foro se destacó que aproximadamente 55% de la población ocupada en México pertenece al sector informal, lo que representa una distorsión en el mercado laboral y en las cadenas de suministro.
Para los organismos empresariales del norte del país, el reto de aumentar la productividad también abarca la necesidad de generar condiciones para que más pequeñas y medianas empresas (Pymes) se integren a las cadenas de valor de la gran industria, accedan a financiamiento y transiten hacia la formalidad laboral.
La consolidación de empleos formales y de mayor calidad se perfila como una vía para sostener el crecimiento industrial frente a las transformaciones demográficas y regulatorias en México.