Durante la Convención Nacional de Index, Puerto Verde Holdings, representada por Rubén Garibay, presidente de Puerto Verde, y Arturo García Luna, vicepresidente de Operaciones, presentó los avances y objetivos del proyecto Puerto Verde International Bridge, una iniciativa que busca transformar la conectividad entre México y Estados Unidos mediante infraestructura moderna, sustentable y pensada para atender el crecimiento del comercio internacional.
Garibay explicó que Puerto Verde forma parte de la iniciativa que impulsa el desarrollo de un nuevo corredor logístico que conecta Mazatlán con Alberta, Canadá, a través de la Interestatal 27. Este corredor —dijo— representa una oportunidad única para equilibrar los flujos de transporte entre el norte y el centro de México, lo cual ofrece un punto logístico más balanceado que permite a las empresas manufactureras servir simultáneamente a los mercados estadounidense y mexicano.
“Este proyecto viene a responder a una necesidad real del comercio regional: reducir los desequilibrios en la cadena de suministro y aprovechar la posición estratégica de la frontera”, comentó Garibay. “Queremos impulsar un modelo de conectividad que optimice tiempos, reduzca vacíos logísticos y fortalezca la integración económica de la región”. En este sentido, Puerto Verde International Bridge se plantea como un activo estratégico para la eficiencia operativa del movimiento transfronterizo de carga y la competitividad regional manufacturera.
Infraestructura inteligente ante el crecimiento del comercio
Por su parte, Arturo García Luna señaló que el diseño de Puerto Verde responde a un diagnóstico claro: la infraestructura fronteriza actual está al límite de su capacidad. De acuerdo con el Border Transportation Master Plan del estado de Texas, se prevé que los volúmenes de mercancía que cruzan entre México y Estados Unidos crezcan entre 600% y 700% hacia 2050, lo que podría generar tiempos de espera de hasta nueve horas en algunos cruces.
“Un operador tiene 10 horas de ventana de tiempo de traslado dentro de Estados Unidos; sin embargo, cuando las demoras en el cruce alcanzan nueve horas, el resto de la ruta queda comprometido”, detalló. “Nuestro proyecto busca precisamente recuperar esa eficiencia en el tiempo de traslado”. Con esta visión, Puerto Verde International Bridge se alinea con las necesidades del transporte de carga que abastece a las cadenas industriales de exportación.
Puerto Verde plantea infraestructura de cruce dedicada exclusivamente al comercio, con amplias zonas de inspección y un diseño modular que permite crecer en tierra conforme lo demande el mercado, sin saturar el cauce del río. “Hoy las expansiones de los puentes fronterizos se hacen sobre el río, lo que solo genera más congestión. Nuestro modelo permite crecer de manera ordenada, sostenible y eficiente”, detalló García Luna. Este enfoque modular busca garantizar capacidad operativa, reducir cuellos de botella y mejorar la seguridad en el movimiento de mercancías.
Compromiso con la sustentabilidad y la eficiencia energética
Además de su enfoque logístico, el proyecto Puerto Verde incorpora una visión de sustentabilidad ambiental que lo distingue dentro del ecosistema industrial. El diseño contempla aduanas 100% sostenibles, con la instalación de paneles solares, sistemas de recuperación de agua y manejo eficiente de energía para reducir el impacto ambiental del cruce fronterizo.
El impacto ambiental positivo se refleja también en la reducción directa de emisiones: al pasar de tiempos de cruce promedio de cinco o seis horas a solo diez minutos, la huella de carbono del transporte se reduce de manera significativa. “La simple eliminación de los largos tiempos de espera genera una reducción inmediata en las emisiones de CO₂”, explicó García Luna. Con esto, el modelo busca alinearse con los objetivos globales de descarbonización del transporte, las metas ambientales de las empresas del sector IMMEX y los estándares de sostenibilidad industrial que demandan los mercados internacionales.
Ambos directivos subrayaron que el fortalecimiento de la cadena logística es esencial para el desarrollo del sector manufacturero. “La manufactura es el motor del crecimiento industrial en México y una de las principales generadoras de empleo; sin embargo, producir no es suficiente si no existen los puntos de salida adecuados ni una estrategia logística integral”, señaló García Luna. “Ahí es donde entra Puerto Verde: para ofrecer soluciones que faciliten los traslados, reduzcan los tiempos y amplíen la capacidad de exportación”.
García Luna destacó también la colaboración con Index Nacional, la cual ha permitido alinear la visión del proyecto con las necesidades reales de la industria. “Puerto Verde busca ser un socio estratégico para la manufactura, aportando infraestructura moderna, sustentable y orientada al futuro”, añadió. Esta colaboración fortalece la relación entre la industria IMMEX, las cadenas de suministro y los destinos productivos vinculados a la proveeduría automotriz y aeroespacial.
Por su parte, Rubén Garibay resaltó que espacios como la Convención Nacional de Index son fundamentales para fortalecer el diálogo entre el sector privado y las autoridades, identificar áreas de mejora y construir soluciones conjuntas. “Eventos como este nos permiten escuchar a la industria y ofrecer propuestas concretas para mejorar la conectividad y la competitividad regional”, concluyó. Con ello, Puerto Verde International Bridge se posiciona como un nodo logístico binacional capaz de impulsar el comercio fronterizo en el largo plazo.