Durante mayo de 2025, el volumen físico de la producción manufacturera en México registró un crecimiento de 1.0 % tanto a tasa mensual como anual, de acuerdo con cifras desestacionalizadas publicadas por el INEGI en la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI).
Maquinaria y electrónica impulsan la recuperación manufacturera
La industria de maquinaria y equipo fue uno de los motores del crecimiento industrial, al reportar un incremento anual de 3.0 % en su producción, acompañado por una suba de 2.1 % en las remuneraciones medias reales, lo que refleja una recuperación sostenida en este segmento de alto valor agregado.
De manera paralela, la fabricación de equipo electrónico —incluyendo computación, comunicación y componentes— registró una expansión de 1.0 % en su volumen de producción y un aumento de 3.0 % en el personal ocupado, lo que indica una mayor demanda y capacidad operativa en el sector.
Otras industrias manufactureras mejoran salarios y producción
El subsector de otras industrias manufactureras mostró también resultados positivos, con un avance anual de 1.3 % en producción y un notable incremento de 4.7 % en las remuneraciones reales, consolidándose como una fuente creciente de empleo y bienestar dentro del sector.
A nivel general, el índice de producción manufacturera se ubicó en 112.0 puntos, con base 2018=100, lo que reafirma una trayectoria positiva de largo plazo para la industria manufacturera nacional.
Además del crecimiento en la producción, la encuesta reportó que las remuneraciones medias reales en el sector manufacturero aumentaron 3.4 % a tasa anual, con incrementos notables en los salarios pagados a obreros y técnicos en producción (3.9 %) y en las prestaciones sociales, contribuciones y utilidades (3.3 %). Las remuneraciones del personal no dependiente de la razón social crecieron 4.6 %, pese a mostrar una baja mensual, lo que refleja mejoras en los ingresos laborales a lo largo del último año.
Por otro lado, el personal ocupado total disminuyó 2.0 % anual, y las horas trabajadas cayeron 2.5 %. Esta contracción estuvo más marcada en el personal no dependiente, con una reducción de 12.9 % en el empleo y de 12.6 % en las horas laboradas. No obstante, estos retrocesos se compensan parcialmente con los avances en la productividad y en los ingresos, lo que sugiere una reconfiguración del empleo en el sector con énfasis en eficiencia operativa y mayores ingresos por trabajador.