Durante el 31 Congreso de Comercio Exterior del Comce, Port of Brownsville, aumento y dragado, Guillermo Rico, director de desarrollo de negocios y marketing de Port of Brownsville, informó que el puerto registra un aumento relevante en el movimiento de insumos industriales vinculados al mercado mexicano, especialmente en acero, aluminio y minerales, mientras avanza un proyecto de dragado para incrementar su capacidad operativa.
Aumento en movimiento industrial
Rico señaló que el acero continúa como el principal producto movilizado en la terminal, manteniendo una presencia constante dentro de las cadenas productivas binacionales. Sin embargo, destacó el crecimiento en el flujo de aluminio. “Este año especialmente la industria del aluminio. Hemos recibido industria, aluminio, 20 veces más de aluminio que el año pasado”.
De forma paralela, la exportación de minerales hacia Estados Unidos retomó actividad, lo que ha ampliado la diversidad del portafolio logístico del puerto.
Como parte de su estrategia de fortalecimiento, el puerto ejecuta un proyecto de dragado por alrededor de 500 millones de dólares para ampliar la profundidad del canal de 12.3–12.4 metros a 15.8 metros, lo que permitirá recibir buques de mayor tamaño. La obra, que ya suma cerca de dos años en proceso, se estima que finalizará hacia mediados de 2026.
“Con esto podemos recibir cargas más pesadas. Por ejemplo, el planchón de acero que hoy llega en alrededor de 55,000 toneladas podría incrementarse hasta 60 o 70,000 toneladas en el mismo barco”.
El incremento en calado también facilitará la llegada de nueva logística industrial; esto alinea la capacidad operativa con el Canal de Panamá y abre perspectivas adicionales para el tráfico marítimo entre ambos puntos.
Infraestructura para apoyar procesos de nearshoring
Rico señaló que el puerto cuenta con infraestructura para atender a empresas mexicanas que buscan establecer operaciones industriales en Estados Unidos como parte del nearshoring.
Mencionó que este ecosistema incluye parque industrial con servicios, transporte multimodal y acceso a una Foreign Trade Zone (FTZ), lo que permite esquemas preferenciales para el manejo de mercancías destinadas a exportación.
“Tenemos ejemplos de compañías mexicanas que ya comenzaron operaciones antes de la pandemia para acercarse a sus clientes. Hoy continúan por oportunidades logísticas y de costos”.
El directivo anticipó que algunos proyectos adicionales se encuentran en análisis por parte de empresas que evalúan instalar nuevas capacidades de producción en territorio estadounidense.
Panorama comercial
En relación con la política arancelaria, Rico indicó que Estados Unidos mantiene procesos de negociación con diversos países, lo que genera incertidumbre parcial. Sin embargo, consideró que existe mayor visibilidad conforme avance la revisión del tratado comercial el próximo año. “Hay cierta incertidumbre, pero cada vez es más claro hacia dónde vamos. Las empresas ya pueden empezar a planear”.
Respecto a la seguridad en la franja fronteriza, el directivo comentó que la actividad en la zona que conecta con Matamoros, Reynosa, Monterrey y Saltillo se mantiene operativa, con incidentes esporádicos, pero sin afectaciones de relevancia para la cadena de suministro.
Con el aumento en el manejo de aluminio, la reactivación de flujos mineros, la estabilidad en combustibles y la ampliación del canal, Port of Brownsville busca consolidarse como un punto logístico para abastecer a la industria mexicana, especialmente en sectores vinculados a manufactura, metales e integración productiva con Estados Unidos.
El puerto prevé mejorar su capacidad de recepción y diversificación, mientras continúa el avance del proyecto de dragado y se clarifican los lineamientos comerciales derivados de los procesos de negociación entre los tres países del T-MEC.