La compañía tecnológica Schaeffler reforzó su estrategia global de movilidad híbrida y eléctrica ante la creciente demanda de fabricantes automotrices por tecnologías de transición energética. La empresa prevé que para 2035 alrededor del 30% de los vehículos ligeros de nueva fabricación en el mundo serán híbridos, mientras que 50% serán totalmente eléctricos.
La firma destacó que los sistemas híbridos mantendrán un papel clave en regiones como América del Norte, América del Sur y el Sudeste Asiático, donde los fabricantes continúan apostando por plataformas que combinen eficiencia energética, reducción de emisiones y autonomía operativa. En Japón, los híbridos podrían representar cerca del 77% de la producción automotriz en la próxima década.
Schaeffler inicia producción de nuevas transmisiones híbridas
Como parte de esta estrategia, Schaeffler iniciará este año la producción en serie de su transmisión híbrida específica MultiMode para distintos fabricantes europeos y asiáticos. El sistema integra dos máquinas eléctricas, electrónica de potencia y un sistema hidráulico inteligente para refrigeración y operación del embrague y bloqueo de estacionamiento.
La empresa explicó que el objetivo de estas tecnologías es mejorar la eficiencia de los sistemas de propulsión híbridos, reducir emisiones de CO₂ y elevar el confort de conducción. Matthias Zink, director general de Powertrain & Chassis de Schaeffler, señaló que la estrategia tecnológicamente neutral de la compañía le permite responder a una evolución heterogénea del mercado automotriz global.
Sensores y componentes inteligentes ganan terreno en la movilidad híbrida
Dentro de su portafolio, Schaeffler también impulsa componentes orientados a optimizar el desempeño de motores híbridos, como amortiguadores tipo spoke para eliminar vibraciones torsionales y unidades electromecánicas de variación de fase del árbol de levas para mejorar la combustión y eficiencia energética.
La compañía también fortalece su presencia en el segmento de sensores para control de emisiones y combustibles renovables. Entre sus desarrollos destaca el sensor Flex Fuel, diseñado para medir el contenido de etanol antes de la inyección de combustible al motor. Tras la integración con Vitesco Technologies, Schaeffler amplió sus capacidades de investigación, desarrollo y manufactura para acelerar su participación en la transformación tecnológica de la industria automotriz global.