Palos Garza consolida su posicionamiento en el sector logístico con una operación nacional robusta y cobertura en Norteamérica. Durante el Logistics World Summit & Expo 2026, Eduardo Mendoza, ejecutivo de la compañía, destacó que la firma cuenta con más de 2,600 colaboradores y presencia en todas las oficinas de aduana y puertos del país, lo que fortalece su capacidad operativa y alcance estratégico.
Cobertura nacional y alcance en Norteamérica
La empresa ha desarrollado una red logística integral que abarca transporte terrestre, ferroviario y servicios de almacenaje en frontera. Su operación incluye manejo de carga refrigerada, seca y química, lo que le permite atender diversos sectores industriales con requerimientos especializados.
De acuerdo con Mendoza, el alcance de sus rutas terrestres cubre México, Estados Unidos y Canadá, lo que posiciona a Palos Garza como un actor relevante en la integración logística de Norteamérica. Esta conectividad permite optimizar tiempos de traslado y fortalecer las cadenas de suministro regionales.
Tecnología propia y control operativo en tiempo real
Uno de los diferenciadores de la compañía es el desarrollo de tecnología propia enfocada en la eficiencia operativa. Entre sus soluciones destacan sistemas de monitoreo en tiempo real 24/7, una torre de control logística y herramientas como anexos 24, que facilitan la gestión y trazabilidad de operaciones.
Estas plataformas permiten a la empresa ofrecer mayor visibilidad a sus clientes, anticipar incidencias y mejorar la toma de decisiones en entornos logísticos complejos. La digitalización de procesos se ha convertido en un elemento clave para elevar la competitividad en el sector.
La combinación de infraestructura, cobertura geográfica y capacidades tecnológicas ha permitido a Palos Garza consolidar un modelo de servicio integral. Este enfoque responde a la creciente demanda de soluciones logísticas más eficientes y conectadas en el comercio internacional.
El fortalecimiento de empresas con este perfil contribuye al posicionamiento de México como un nodo estratégico en la logística regional, en un contexto donde la integración de cadenas de valor en Norteamérica continúa en expansión.