Las pequeñas y medianas empresas, fabricantes de la industria de consumo, atraviesan su mejor momento financiero de los últimos ocho años: ocho de cada diez compañías califican su situación económica como buena o excelente, frente al 63% que registraba esa percepción en 2018, de acuerdo con la octava edición del Barómetro GS1: Fabricantes PyME de la Industria de Consumo.
El estudio, elaborado por GS1 México a partir de una muestra de 530 empresas, muestra un avance de 19% en la salud financiera del sector, al tiempo que evidencia una transformación en la forma en que las PyMEs compiten, comercializan sus productos y fortalecen su presencia en el mercado.
Los resultados indican que 16% de las empresas se encuentra en una etapa de crecimiento sostenido, mientras que 66% considera que, aunque mantiene una situación favorable, aún tiene margen para fortalecer su desempeño financiero, lo que refleja que la consolidación económica continúa siendo uno de los principales desafíos para el sector.
Calidad y eficiencia fortalecen la competitividad de las PyMEs
El Barómetro revela un cambio en la estrategia de las PyMEs manufactureras, que han dejado de competir únicamente mediante precios bajos para enfocarse en atributos de mayor valor agregado, como la calidad, la eficiencia operativa, la logística, la omnicanalidad y la expansión hacia canales digitales.
Actualmente, los principales factores que los fabricantes consideran determinantes para fortalecer su competitividad dentro del retail son contar con materias primas de calidad (90%), ofrecer productos terminados libres de defectos (74%), disponer de certificaciones de calidad (62%), fortalecer la logística y distribución (61%) y desarrollar empaques atractivos (60%).
Estos resultados reflejan una mayor profesionalización de las PyMEs, que buscan responder a consumidores más exigentes y a cadenas comerciales que demandan procesos estandarizados y altos niveles de calidad.
Pese a reconocer la importancia de la logística como un elemento clave para competir en el mercado, el estudio identifica importantes áreas de oportunidad para las PyMEs fabricantes.
Aunque 61% de las empresas considera que la logística y la distribución son factores estratégicos para el crecimiento del negocio, únicamente 44% las identifica como una fortaleza, mientras que 29% reconoce que representan una dificultad para sus operaciones.
Alejandro Trejo, director de Vinculación, Desarrollo de Mercado y Asociados de GS1 México, comentó que la capacidad para entregar productos de manera eficiente se ha convertido en uno de los principales diferenciadores del mercado.
“La capacidad de entregar sus productos de forma rápida, eficiente y con trazabilidad se ha convertido en un reto para miles de empresas que buscan comercializar sus productos en las cadenas comerciales y plataformas digitales”.
Comercio electrónico y omnicanalidad transforman el mercado
El estudio también confirma la creciente importancia del comercio electrónico dentro de las estrategias comerciales de las PyMEs fabricantes.
Durante 2025, la proporción de empresas que considera la venta en línea como un canal “muy importante” pasó de 37% a 46%, lo que representa un crecimiento de nueve puntos porcentuales respecto al año previo.
Para Trejo Rivera, este incremento refleja un cambio estructural en la industria. “El comercio digital ha dejado de ser una alternativa para convertirse en una prioridad estratégica dentro de la industria de consumo”.
Sin embargo, el informe también muestra que aún existe un amplio margen para desarrollar este canal comercial entre las PyMEs.
Actualmente, 54% de las PyMEs obtiene menos del 10% de sus ventas a través del comercio electrónico, mientras que únicamente 11% genera entre 31% y 60% de sus ingresos mediante plataformas digitales, lo que evidencia el potencial de crecimiento del canal online.
Más allá del comercio electrónico, el Barómetro identifica una evolución hacia modelos de negocio omnicanal, donde las empresas integran canales físicos y digitales para ofrecer una experiencia de compra más consistente.
En este contexto, Paola Cabrera, directora de Marketing y Comunicación de GS1 México, señaló que la competitividad exige desarrollar un ecosistema phygital, capaz de conectar con los consumidores tanto en espacios físicos como virtuales.
“Este movimiento hacia la omnicanalidad marca un salto cualitativo en la madurez digital del sector: las empresas no solo buscan vender más, sino construir marcas con identidad propia, capaces de dialogar con audiencias diversas y adaptarse a nuevas tendencias de consumo”.
La directiva destacó que las redes sociales han dejado de ser únicamente espacios de interacción para convertirse en plataformas de venta y relacionamiento comercial, lo que obliga a las empresas a fortalecer sus capacidades digitales.
Desde su primera edición en 2018, el Barómetro GS1: Fabricantes PyME de la Industria de Consumo se ha consolidado como uno de los principales indicadores sobre la situación de las pequeñas y medianas empresas proveedoras del retail en México.
En su octava edición, el estudio amplió su cobertura al incorporar nuevas categorías como bebidas alcohólicas, cuidado del hogar, artículos para el hogar y productos para mascotas, con el objetivo de ofrecer una visión más representativa del sector de consumo y sus empresas proveedoras.
GS1 México, organismo responsable de administrar el estándar internacional del código de barras, cuenta actualmente con 34,457 empresas asociadas, a las que brinda herramientas para fortalecer su competitividad mediante capacitación, digitalización, estandarización, certificaciones, logística y mejores prácticas comerciales.
Las conclusiones del Barómetro muestran que, aunque persisten retos estructurales relacionados con la logística, la transformación digital y el fortalecimiento de las cadenas de suministro, las PyMEs mexicanas mantienen una perspectiva favorable para este año.
El contexto resulta particularmente relevante considerando que las pequeñas y medianas empresas representan más del 95% de las unidades económicas del país y generan 41.5% del empleo nacional, consolidándose como uno de los principales motores de la economía mexicana.
Para GS1 México, el reto ahora será transformar el optimismo empresarial en resultados sostenibles mediante una mayor digitalización, cadenas de valor más resilientes y una expansión hacia nuevos mercados, en un entorno donde la capacidad de adaptación será determinante para mantener el crecimiento alcanzado.