La carrera por atraer y retener manufactura ya no se gana solo con capacidad instalada: se gana en la cadena de suministro. Para México, el verdadero punto de quiebre está en qué tan rápido puede fortalecer a sus proveedores para competir y superar a regiones como Asia y Europa.
Ese fue el eje del mensaje de Ricardo Murillo, director de Supply Chain para México en Regal Rexnord, quien puso sobre la mesa un reto claro: elevar el contenido nacional sin ceder en calidad, costo ni ejecución.
La conversación se dio en el Tooling Supplier Meetings del Clúster de Herramentales, donde el foco estuvo en algo más profundo que el desarrollo de tooling: la capacidad real del ecosistema para responder a una industria que exige velocidad, especialización y ejecución sin margen de error.
“Todos estamos compitiendo por el mismo mercado: México, China, India y Europa”, advirtió.
Desde ahí, Murillo delineó cómo una compañía global como Regal Rexnord, con 16 plantas en México y más de 8 mil 400 colaboradores en el país, reconfigura su estrategia de abastecimiento en un entorno donde cada región compite por atraer inversión, proyectos y volumen de negocio.
México en el mapa global y la competencia por proyectos
México es la segunda región más importante para Regal Rexnord, solo después de Estados Unidos. Sin embargo, esto no garantiza automáticamente la asignación de nuevos proyectos. A nivel global, la empresa destina alrededor de 3 mil millones de dólares a compras, la mitad de sus ventas, y de ese monto México representa cerca del 25%. No obstante, ese mercado se disputa activamente entre regiones como China, India y Europa.
“Podemos estar en niveles aceptables de localización, pero el objetivo es claro: tenemos que llevarlo a 80% o más”, sentenció.
Actualmente, cerca del 61% del abastecimiento en México es local, mientras que el 39% restante se importa, principalmente de Estados Unidos, seguido por Asia y Europa. El desafío es relevante. Parte de los nuevos proyectos se asigna a Asia, lo que vuelve urgente fortalecer la competitividad del ecosistema mexicano.
“Estamos perdiendo proyectos frente a Asia. Por eso es tan importante fortalecer la base de proveedores en México”, dijo.
Oportunidades clave: electrónicos, castings y plásticos
La mitad de lo que hoy se importa se concentra en tres categorías: electrónicos, castings y plásticos. En estos segmentos se encuentra la principal oportunidad para proveedores nacionales, no solo en manufactura directa, sino también en herramentales, ya que procesos como fundición, inyección de plástico y estampado requieren tooling especializado.
“Ahí están las oportunidades más claras para crecer la proveeduría local”, recalcó.
Algunos avances ya están en marcha, como el desarrollo de proveedores electrónicos en Guadalajara, pero el potencial de crecimiento sigue siendo amplio.
Uno de los mensajes más insistentes fue que competir no implica solo ofrecer un mejor precio. La ejecución tiene un peso determinante. La falta de comunicación y seguimiento en proyectos continúa como una de las principales fallas: desconocer en qué etapa está una herramienta, no recibir actualizaciones o enterarse de retrasos cuando la fecha de entrega está próxima.
“La comunicación es donde más fallamos: necesitamos visibilidad constante de los proyectos”, advirtió.
La expectativa es clara: comunicación constante, transparencia ante cualquier desviación y responsables de proyecto que den seguimiento integral.
Además, Regal Rexnord evalúa el costo total de propiedad. Fabricar en el extranjero puede parecer más económico, pero al sumar logística, envíos urgentes, viajes de supervisión y tiempos extendidos, el costo real puede superar al de una solución local.
“No solo vemos el precio: vemos el costo total de hacer las cosas”, aseguró.
El modelo operativo de la empresa se rige por el esquema SQDCG: seguridad, calidad, entrega, costo y crecimiento. Estos indicadores se monitorean diariamente en planta, con tableros visibles y métricas actualizadas casi en tiempo real.
“Si llegas a una planta hoy, puedes ver cómo fue el desempeño de ayer en estos cinco indicadores”, explicó.
A esto se suma una cultura estricta de seguridad, donde cualquier accidente se reporta directamente a la alta dirección, y el principio de First Time Quality: hacer las cosas bien desde la primera vez.
“No queremos retrabajos ni inspección correctiva: buscamos calidad desde el origen”, dijo.
Para los proveedores, esto se traduce en auditorías exigentes, cumplimiento de procesos como APQP/PPAP, control estadístico (CPK) y trazabilidad completa.
Más allá del cumplimiento, el siguiente nivel está en el valor que el proveedor puede aportar. No basta con fabricar. Se requiere conocimiento profundo de los procesos, ya sea inyección de plástico, casting o estampado, entendimiento de variables críticas como tiempos de ciclo, scrap o setup, y la capacidad de proponer mejoras desde ingeniería.
“No buscamos solo proveedores que fabriquen, sino que entiendan el proceso y aporten valor”, aseguró.
El mensaje final es contundente: México tiene una posición sólida, pero no garantizada. El crecimiento dependerá de qué tan rápido evolucione su base de proveedores hacia mayores niveles de especialización, disciplina operativa y competitividad integral.
“El espacio está ahí. La pregunta es quién está listo para tomarlo”, concluyó.