Para adelantarse a la saturación y asegurar el abasto eléctrico que exigen las nuevas inversiones, Nuevo León y Jalisco formalizaron una agenda de trabajo conjunta enfocada en eficiencia, almacenamiento y resiliencia en los corredores industriales.
La coordinación quedó establecida mediante un convenio entre la Agencia Estatal de Energías Renovables y la Subsecretaría de Inversión, Innovación e Inteligencia Artificial de Nuevo León, junto con la Secretaría de Desarrollo Energético Sustentable y la Agencia de Energía de Jalisco.
Nuevo León y Jalisco trazan una ruta energética con vinculación federal
Lejos de quedarse en un intercambio protocolario, el acuerdo plantea una ruta operativa con proyectos, responsables e indicadores, además de un seguimiento puntual, con la colaboración de la Secretaría de Energía (SENER), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Secretaría de Economía.
“Este convenio busca que Nuevo León y Jalisco trabajemos de la mano, compartamos lo que ya hemos aprendido y podamos sumar capacidades para apoyar las prioridades nacionales”, destacó Daniel Sada, director general de la Agencia Estatal de Energías Renovables de Nuevo León.
Las primeras líneas estratégicas abarcan el intercambio de datos, competitividad industrial, generación distribuida, almacenamiento, electromovilidad e innovación, así como el desarrollo de talento y la preparación técnica de futuros proyectos de inversión desde las atribuciones de los gobiernos estatales.
Jalisco evaluará replicar el modelo de Alianzas Climáticas de Nuevo León
Como primera acción concreta de la alianza, Jalisco evaluará replicar el esquema de Alianzas Climáticas impulsado originalmente en Nuevo León con el respaldo del Gobierno de Dinamarca. Este modelo reúne a empresas para compartir mejores prácticas de eficiencia energética, un formato que ya opera con su segunda generación de compañías y que ahora se adaptará a las necesidades de los clústeres jaliscienses.
Sada subrayó que la participación estatal facilita la labor de las instancias federales al identificar requerimientos y preparar proyectos desde el terreno local.
La estrategia también contempla esquemas de capacitación, certificación y una estrecha vinculación con universidades y centros tecnológicos para robustecer el capital humano que requiere el sector. Con esta agenda conjunta, ambas entidades buscan dar certidumbre a su desarrollo económico y sostener la competitividad de sus industrias frente a los retos del crecimiento actual.