Las empresas manufactureras y exportadoras que participan en el comercio con Estados Unidos enfrentan nuevos cambios regulatorios. El presidente Donald Trump firmó el pasado 3 de junio una Orden Ejecutiva denominada Strengthening Customs Enforcement, que busca transformar la forma en que la autoridad aduanera estadounidense supervisa las importaciones, endureciendo los controles sobre los importadores y reforzando la recaudación de aranceles.
Aunque la medida tiene como objetivo combatir la evasión de aranceles, el fraude de origen y la subvaluación de mercancías, se advierten que sus efectos podrán alcanzarán a un gran número de empresas mexicanas que exportan al mercado estadounidense.
De acuerdo con Jorge A. Torres, presidente de Interlink Trade Services, Estados Unidos está transitando de un modelo enfocado en la facilitación comercial hacia uno centrado en el cumplimiento regulatorio y la fiscalización intensiva.
Cambio más importante: ya no bastará abrir una LLC para importar
Torres explicó que uno de los puntos centrales de la orden ejecutiva es la redefinición del concepto de Importer of Record (IOR), la figura legal responsable de las importaciones ante la Aduana y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).
Hasta ahora, muchas empresas extranjeras podían constituir una LLC en Estados Unidos y utilizarla para realizar operaciones de importación. Sin embargo, las nuevas reglas exigirán demostrar una presencia económica real dentro del país.
Entre los elementos que CBP podrá requerir se encuentran activos tangibles en territorio estadounidense, operaciones sustanciales, actividad comercial genuina, divulgación de beneficiarios finales y evidencia de capacidad financiera. Además, la autoridad solicitará información adicional como volúmenes proyectados de importación, afiliaciones empresariales y detalles sobre la estructura corporativa.
La medida busca limitar el uso de empresas fachada, entidades de papel y estructuras creadas únicamente para importar mercancías. Jorge Torres explicó que, para muchas compañías extranjeras, particularmente fabricantes asiáticos que utilizan entidades legales mínimas para operar en Estados Unidos, este cambio podría modificar por completo sus modelos de negocio.
Más presión para exportadores mexicanos
Otro aspecto relevante es el endurecimiento de requisitos para los importadores extranjeros. La orden establece nuevas restricciones para los Foreign Importers of Record, incluyendo limitaciones para utilizar ciertos esquemas de entrada y mayores requisitos de validación y garantías financieras. También contempla que estos importadores puedan ser sujetos a procesos adicionales de verificación y cumplimiento.
Para empresas mexicanas que actualmente importan directamente a Estados Unidos mediante estructuras corporativas ligeras, esto podría traducirse en mayores costos administrativos, más documentación y procesos de revisión más rigurosos.
Como consecuencia, algunas organizaciones podrían evaluar establecer operaciones físicas más robustas en territorio estadounidense para cumplir con las nuevas exigencias.
Bonds más altos y revisiones financieras más estrictas
La orden ejecutiva también instruye a CBP a fortalecer los requisitos de fianzas aduanales (customs bonds), un mecanismo utilizado para garantizar el pago de impuestos, aranceles y obligaciones aduaneras.
Según Torres, esto podría derivar en:
- Incremento de los montos de las fianzas.
- Revisión de las Continuous Bonds existentes.
- Mayor escrutinio financiero para nuevos importadores.
- Requisitos adicionales de solvencia.
Los sectores que podrían experimentar una supervisión más intensa incluyen acero, aluminio, automotriz, textiles, comercio electrónico y productos de origen chino.
Más información, más trazabilidad y más auditorías
La orden ejecutiva otorga mayores facultades a CBP para solicitar información detallada sobre las mercancías importadas y sus cadenas de suministro.
Entre los nuevos requerimientos destacan certificaciones sobre cumplimiento de la cadena de suministro, divulgación de identificadores fiscales extranjeros, información de fabricantes, especificaciones técnicas de productos, métodos de producción y detalles de origen.
Para la industria manufacturera esto significa que los procesos de trazabilidad adquirirán una relevancia estratégica.
La autoridad estadounidense también anunció un fortalecimiento de auditorías, revisiones posteriores al despacho y mecanismos de verificación. Entre las áreas que recibirán mayor atención se encuentran la clasificación arancelaria, la valoración aduanera, el origen de las mercancías y el cumplimiento de acuerdos comerciales.
Los sectores automotriz, electrónico, metalmecánico y de maquinaria industrial figuran entre los que podrían enfrentar mayores revisiones debido a la complejidad de sus cadenas de suministro globales.
Sanciones más severas y menor margen para errores
Otro de los cambios que más preocupa a especialistas es el endurecimiento de las penalidades.
La orden establece un esquema más agresivo para sancionar prácticas como:
- Subvaluación de mercancías.
- Declaraciones incorrectas de origen.
- Transbordo ilegal.
- Clasificación arancelaria errónea.
- Evasión de cuotas compensatorias.
Además, CBP incrementará el uso de reclamaciones sobre fianzas y buscará aplicar sanciones más severas contra operadores que incumplan de manera recurrente.
La autoridad también reforzará las acciones contra importaciones relacionadas con trabajo forzado, fraude comercial y esquemas de evasión arancelaria.
Agentes aduanales bajo la lupa
El presidente de Interlink destacó que la nueva estrategia de cumplimiento no solo impactará a los importadores. Los customs brokers y demás participantes de la cadena logística deberán reforzar sus procesos de conocimiento del cliente (Know Your Importer), validación documental y debida diligencia.
La orden incluso contempla sanciones para agentes aduanales que representen de manera reiterada a clientes incumplidos o que no cooperen oportunamente con las autoridades.
Esto obligará a los prestadores de servicios de comercio exterior a fortalecer sus programas de cumplimiento y gestión de riesgos.
Un nuevo escenario para el comercio internacional
La orden ejecutiva responde a una estrategia más amplia de la administración estadounidense para aumentar la recaudación de aranceles, combatir prácticas de evasión comercial y reforzar el control sobre las cadenas de suministro globales.
Para las empresas mexicanas, la competitividad ya no dependerá únicamente de producir eficientemente o entregar a tiempo, sino también de demostrar cumplimiento documental, trazabilidad y transparencia en cada etapa de la cadena de suministro.
La recomendación de Jorge A. Torres es iniciar desde ahora revisiones internas sobre estructuras corporativas, clasificación arancelaria, programas de compliance, documentación de origen y procesos de auditoría preventiva, ya que muchas de las disposiciones contemplan modificaciones regulatorias que podrían comenzar a implementarse durante los próximos meses.
Finalizó destacando que las compañías que logren adaptarse rápidamente tendrán una ventaja significativa frente a quienes continúen operando bajo esquemas diseñados para un entorno regulatorio que está cambiando aceleradamente.