La industria mexicana de moldes y troqueles cerrará 2025 en un entorno complejo, marcado por la incertidumbre económica y la fuerte competencia de importaciones a bajo costo provenientes de Asia. Así lo señaló Jorge Ayala, presidente de la Asociación Mexicana de Manufactura de Moldes y Troqueles (AMMMT).
“El sector ha venido a la baja durante todo el año, principalmente porque nuestros clientes más relevantes, la industria automotriz y la de electrodomésticos, atraviesan un periodo de gran incertidumbre debido a la geopolítica entre Estados Unidos, China, México y Canadá. Esto ha frenado inversiones en bienes de capital como los moldes”.
De acuerdo con la AMMMT, alrededor del 80% del mercado nacional está orientado a exportaciones, mientras que solo una quinta parte corresponde al consumo interno. Sin embargo, las decisiones de inversión se han detenido, lo que ha reducido la demanda de nuevos proyectos y retrasado la incorporación de productos al mercado.
Uno de los mayores desafíos es la entrada de moldes chinos a precios de dumping. “La ligereza con la que ingresan moldes de China y la India hace muy difícil que la industria mexicana pueda competir. No existen restricciones que equilibren el mercado”, afirmó el presidente de la AMMMT.
Frente a este panorama, las plantas de manufactura nacionales han buscado adaptarse mediante flexibilidad productiva y ofrecen maquinados a otras industrias. No obstante, Ayala advirtió que el problema afecta a todo el sectormetalmecánico, con una demanda cada vez más baja.
Aranceles espejo y fortalecimiento regional
La revisión del T-MEC en 2026 representa una oportunidad para buscar reglas más equitativas. “Estamos solicitando el apoyo del gobierno para establecer un piso parejo de aranceles en Norteamérica. Si cualquier molde que entre de China paga los mismos impuestos en México, Estados Unidos y Canadá, podríamos proteger a la industria de toda la región”.
En México, cerca del 90% de los moldes y troqueles que se utilizan son importados, principalmente de China. Sin embargo, el país tiene condiciones para atraer inversión extranjera y duplicar la capacidad instalada. “Si logramos un control más estricto en las fronteras y una política de aranceles espejo, en menos de tres años podríamos incrementar de 600 a 1,000 plantas de moldes en el país, e incluso triplicarlos en cinco años”, apuntó.
El directivo subrayó además la importancia del talento joven, que ve en esta industria una oportunidad para transformar materiales en piezas de alta precisión. “Es un trabajo técnico y artístico que resulta muy atractivo para las nuevas generaciones. Tenemos capacidad y creatividad para no solo maquilar, sino para generar ideas y consolidar un ecosistema propio de moldes y troqueles en México”.
De cara al futuro, la AMMMT insiste en la necesidad de capitalizar el mercado nacional y atraer a fabricantes internacionales para producir en México. “Se trata de proteger el mercado, no de cerrarlo. Queremos que las inversiones lleguen y que los moldes se fabriquen aquí, donde ya existe una base manufacturera sólida”, concluyó Ayala.