La transformación de las cadenas globales de valor abre una oportunidad para que México eleve su participación en actividades de mayor contenido tecnológico, ante el crecimiento de productos donde la electrónica, el software y los semiconductores concentran una proporción cada vez mayor del valor agregado. Automóviles, electrodomésticos, equipo médico y maquinaria agrícola dependen hoy de sistemas electrónicos que amplían la demanda de componentes, ingeniería y manufactura especializada.
El cambio también se refleja en el avance de la infraestructura digital. Las estimaciones plantean que el consumo eléctrico mundial de los centros de datos podría superar los 1,000 teravatios hora, un nivel comparable con el consumo total de Japón, mientras que la inteligencia artificial y la minería de criptoactivos podrían representar cerca de 10% de la demanda eléctrica mundial hacia 2030. Esta expansión requiere semiconductores, tarjetas electrónicas, sistemas de potencia, conectores, gabinetes y soluciones de enfriamiento.
México tiene una base manufacturera para escalar hacia mayor valor agregado
Para México, la oportunidad se encuentra en avanzar desde la manufactura consolidada hacia actividades que exigen mayor conocimiento técnico y especialización. El Banco de México ha documentado la profundidad de la integración productiva de México con Estados Unidos y señala que sectores como automóviles y equipo eléctrico y óptico tienen un peso relevante dentro de las cadenas de valor de Norteamérica.
El organismo central también identifica una alta participación del sector de equipo eléctrico y óptico dentro de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos y destaca que esta industria utiliza valor agregado de distintos países, un reflejo de su integración con redes internacionales de proveeduría. Esta estructura ofrece a México una plataforma para captar procesos asociados con electrónica avanzada, componentes digitales y manufactura tecnológica.
Aguascalientes busca aprovechar su experiencia industrial
Dentro de este escenario, Aguascalientes cuenta con una base ligada a décadas de manufactura de precisión, producción de autopartes, proveeduría industrial y formación de talento técnico. El siguiente escalón productivo plantea ampliar capacidades hacia ensamble electrónico avanzado, diseño y prueba de semiconductores, componentes para infraestructura digital y servicios de ingeniería de mayor valor.
El desarrollo de estas actividades requiere condiciones específicas para atraer proyectos tecnológicos: energía firme, disponibilidad de agua, conectividad, certidumbre regulatoria y talento especializado. La formación de capital humano en coordinación con las necesidades de las empresas será un factor central para que nuevas inversiones no solo incorporen capacidad productiva, sino también conocimiento y procesos de mayor complejidad.
La oportunidad para México radica en aprovechar su experiencia manufacturera para aumentar el contenido tecnológico nacional dentro de las cadenas de suministro. La integración productiva de Norteamérica ya representa una ventaja para el país; el reto empresarial será ampliar las capacidades locales en electrónica, semiconductores, infraestructura digital e ingeniería para capturar una mayor proporción del valor que generan los productos industriales de nueva generación.