Durante las actividades del XXXVIII Foro Internacional de Finanzas IMEF 2026, Navegando en un futuro incierto, especialistas destacaron que la combinación de una manufactura mexicana más competitiva, el crecimiento de las exportaciones y la resiliencia del consumo interno perfilan una segunda mitad del año con mayor dinamismo económico.
El panel Perspectivas económicas 2026 se convirtió en uno de los espacios centrales para analizar el rumbo económico del país frente al entorno global y la transformación de las cadenas de suministro internacionales.
México fortalece su competitividad manufacturera frente a China
Uno de los principales puntos del encuentro fue el análisis de la competitividad industrial de México dentro del sector manufacturero global y su posición frente a China. Alejandro Padilla, director ejecutivo de análisis cuantitativo de Grupo Financiero Banorte, aseguró que los costos unitarios de la mano de obra mexicana ya son inferiores a los del sector manufacturero chino.
“Los costos unitarios de la mano de obra mexicana actualmente incluso son más baratos que los costos unitarios de la mano de obra del sector manufacturero de China. Es una ventaja sumamente relevante que tiene México para consolidarse como el socio estratégico e industrial favorito en la región”, expresó.
Esta ventaja estructural ya se refleja en el desempeño del comercio exterior y las exportaciones manufactureras. Con datos del Banco de México e INEGI, durante el primer cuatrimestre del año las exportaciones mexicanas crecieron más de 10%, mientras que las manufactureras avanzaron 13% en el mismo periodo.
El análisis sectorial mostró que, aunque el segmento automotriz registró un comportamiento plano en el acumulado cuatrimestral debido a factores estacionales, presentó un repunte superior al 8% al aislar abril. El mayor dinamismo provino de las manufacturas no automotrices, particularmente de componentes eléctricos, maquinaria y sectores vinculados a la diversificación industrial, que crecieron 45% solo en abril.
Consumo interno e inteligencia artificial impulsan la economía mexicana
La fortaleza del mercado interno, el crecimiento del consumo y la adopción estratégica de inteligencia artificial también fueron identificados como pilares clave para el desempeño económico del país.
Padilla explicó que el Big Data transaccional de Banorte, que analiza el comportamiento de más de 6 millones de cuentahabientes y una parte relevante del mercado nacional de tarjetas, muestra que ninguna entidad federativa registra caídas en el gasto frente al año anterior.
Al descontar la inflación, sectores como comercio, restaurantes y hotelería mantienen crecimientos reales a doble dígito. Víctor Gómez, economista en jefe de Finamex Casa de Bolsa, señaló que estas métricas en tiempo real se han convertido en herramientas fundamentales para evaluar la salud económica del país.
“En momentos de transición, las métricas transaccionales en tiempo real se vuelven el termómetro real de lo que está pasando en las calles, permitiéndonos diagnosticar la salud de la economía mucho antes de que salgan los reportes oficiales”, aseguró.
El debate también abordó el comportamiento del PIB, la Inversión Fija Bruta y las perspectivas de crecimiento económico. Frente a pronósticos conservadores, Banorte mantiene una estimación de crecimiento real de 1.4%, aunque prevé que la cifra pueda mejorar durante el segundo semestre impulsada por la reactivación de inversiones y la actividad turística vinculada al Mundial.
En la parte final de la sesión, Kathryn Rooney, estratega en jefe de mercados de StoneX, señaló que la inteligencia artificial ya está generando ganancias corporativas reales, aunque los inversionistas ahora exigen resultados inmediatos en productividad y rentabilidad.
Padilla agregó que la implementación tecnológica requiere fortalecer primero la infraestructura y arquitectura de datos dentro de las organizaciones para maximizar la eficiencia operativa y obtener resultados sostenibles.
Las conclusiones del panel coincidieron en que la combinación de una manufactura competitiva, un consumo resiliente y una transformación digital ordenada permitirá a México mantener una posición estratégica frente a escenarios económicos globales complejos durante la segunda mitad del año.