México continúa fortaleciendo su papel como uno de los principales destinos para la instalación de Centros de Servicios Compartidos (SSC) y operaciones de Global Business Services (GBS), con más de 200 centros en funcionamiento y una creciente integración de tecnología y talento especializado.
De acuerdo con el reporte “Shared Service Centers en México 2026”, elaborado por LHH, el país ha evolucionado de ser un destino enfocado en eficiencia operativa a un hub estratégico que impulsa procesos de transformación digital, innovación y análisis de datos dentro de corporaciones multinacionales.
“Hoy, los Centros de Servicios Compartidos en México son mucho más que estructuras operativas: son plataformas de valor, innovación y desarrollo de talento que impactan directamente en la estrategia del negocio”, explicó Fernanda Páez, Senior Director de LHH.
El estudio identifica tres factores principales que han impulsado el posicionamiento del país en este sector: la disponibilidad de talento especializado y bilingüe, la adopción acelerada de tecnologías digitales y el impulso del nearshoring.
Factores que impulsan el crecimiento de los servicios compartidos en México
Según el análisis, más del 75% de los centros de servicios compartidos en México ya utiliza herramientas de automatización, inteligencia artificial o analítica avanzada en sus procesos. Al mismo tiempo, el fenómeno del nearshoring ha impulsado un crecimiento cercano al 35% en nuevas operaciones durante los últimos años.
Este dinamismo ha colocado a México entre los cinco destinos más atractivos del mundo para establecer operaciones GBS, junto con economías como India, Polonia y Filipinas.
El reporte también señala que el modelo de servicios compartidos en el país atraviesa una etapa de madurez. Actualmente, más del 60% de los centros instalados en México opera en niveles avanzados, al evolucionar hacia esquemas híbridos, multifuncionales y orientados a resultados.
Evolución del modelo GBS y desafíos del talento especializado
Esta transformación implica pasar de centros enfocados en procesos transaccionales a plataformas estratégicas que aportan capacidades en analítica, automatización y gestión operativa para las organizaciones.
“La evolución hacia modelos GBS y Centros de Excelencia refleja una realidad clara: las organizaciones necesitan integrar talento, tecnología y cultura para generar impacto estratégico sostenible”, agregó Páez.
A pesar del crecimiento del sector, el estudio advierte que uno de los principales desafíos es la disponibilidad y retención de talento especializado. La rotación promedio en centros GBS en México se ubica alrededor de 18% anual, mientras que existe una creciente demanda de perfiles híbridos con habilidades digitales, analíticas y dominio avanzado del inglés.
No obstante, el talento mexicano continúa siendo uno de los factores que fortalecen la competitividad del país en este sector. El informe indica que 85% de los colaboradores en estos centros reporta altos niveles de satisfacción laboral, mientras que 83% de los clientes internos de las organizaciones valora positivamente trabajar con equipos ubicados en México.
De cara a 2030, el estudio proyecta que los centros de servicios compartidos evolucionarán hacia modelos globales y multifuncionales con mayor integración de inteligencia artificial y automatización, estructuras organizacionales híbridas y un enfoque más amplio en la experiencia del cliente interno.
En este escenario, los SSC y GBS dejarán de operar únicamente como unidades de soporte para convertirse en plataformas que aceleran procesos de transformación organizacional dentro de las empresas multinacionales.