México registró en 2025 la cifra más alta de Inversión Extranjera Directa (IED) en su historia, al captar 40,871 millones de dólares, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía. El monto representó un crecimiento anual de 10.8% frente a lo reportado al cierre de 2024, con lo que el país hiló cinco años consecutivos de expansión en la llegada de capital productivo.
El desempeño cobra relevancia al contrastarse con la tendencia internacional. Según estimaciones de la UNCTAD, los flujos de inversión hacia economías en desarrollo registraron una caída de 2% durante 2025, mientras México mantuvo una trayectoria ascendente y fortaleció su posicionamiento dentro del mapa global de manufactura y relocalización industrial.
Nuevas inversiones y reinversión impulsan la IED en México
La composición de la IED reflejó cambios en la dinámica del capital. La reinversión de utilidades se mantuvo como el principal componente, con 67.7% del total, equivalente a 27,650 millones de dólares, aunque mostró una ligera contracción de 3.7% anual debido a mayores dividendos.
El elemento más relevante fue el crecimiento de las nuevas inversiones, que aumentaron 132.9% al pasar de 3,168 millones de dólares en 2024 a 7,378 millones en 2025, alcanzando una participación de 18%. Este repunte se asoció con la llegada de capital fresco orientado a expansión productiva, incorporación tecnológica y fortalecimiento de cadenas industriales.
Las cuentas entre compañías, por su parte, registraron un incremento de 17%, al ubicarse en 5,844 millones de dólares, reflejando ajustes financieros y reorganización de capital dentro de grupos corporativos internacionales.
Durante el cuarto trimestre se observó un flujo negativo de 5,026 millones de dólares, explicado principalmente por pago de dividendos y operaciones financieras con matrices en el exterior. No obstante, el ajuste neto anual fue marginal (-35 millones de dólares respecto al tercer trimestre), sin modificar la tendencia récord del año.
Estados Unidos lidera la inversión hacia México
Por país de origen, Estados Unidos se mantuvo como el principal inversionista, con 15,877 millones de dólares, equivalente al 38.8% del total. Le siguieron España con 4,431 millones (10.8%), Canadá con 3,323 millones (8.1%), Países Bajos con 2,387 millones (5.8%) y Japón con 2,293 millones (5.6%).
En conjunto, estas cinco economías concentraron 69.1% de la inversión total. América del Norte, integrada por Estados Unidos y Canadá, representó cerca de la mitad de los flujos recibidos, con 46.9%, lo que refuerza la integración productiva regional.
A nivel subnacional, la Ciudad de México encabezó la captación de IED con 22,381 millones de dólares, equivalente al 54.8% del total nacional, además de registrar un crecimiento anual de 55.1%.
El segundo lugar correspondió a Nuevo León, con 3,628 millones de dólares (8.9%) y un incremento de 72.9%, impulsado por proyectos industriales y manufactureros. En tercera posición se ubicó el Estado de México, con 3,279 millones de dólares (8.0%) y un crecimiento de 24.1%.
Las cinco entidades con mayor recepción concentraron 80.2% de la IED total, lo que confirma una alta focalización territorial de los flujos de capital.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Economía, México consolidó en 2025 su mayor captación histórica de inversión extranjera directa, con un perfil dominado por la reinversión de utilidades y un repunte relevante en nuevas apuestas de capital productivo.
La inversión extranjera directa se ha convertido en un motor esencial para el desarrollo económico, no solo por su capacidad para generar empleo y atraer divisas, sino por el efecto multiplicador que produce en todo el ecosistema productivo.
Al incentivar la competencia, promover la transferencia de nuevas tecnologías y fortalecer las exportaciones, la IED eleva los estándares de eficiencia y modernización de las industrias locales.
Su impacto impulsa la innovación, dinamiza la cadena de valor y contribuye a construir un entorno competitivo y resiliente, capaz de sostener el crecimiento de largo plazo que demanda la economía global.