México tiene la oportunidad de ampliar el modelo de clúster hacia una red nacional que conecte industrias y regiones, consideró Manuel Montoya Ortega, director del Clúster Automotriz de Nuevo León, quien señaló que una mayor articulación permitiría compartir experiencias y estrechar los vínculos entre organizaciones empresariales de distintos sectores.
El directivo explicó que el país ya cuenta con redes en sectores como el automotriz y tecnologías de la información, pero existe potencial para avanzar hacia una estructura que incorpore clústeres de más industrias. Montoya partició en el Primer Congreso Nacional de Clusters México 2026, organizado por la Red Nacional de Clústers de la Industria Automotriz (REDCAM) en Querétaro.
“Estamos aprendiendo unos de otros, conociéndonos. Creo que este es el inicio de la red nacional de clústeres. Tenemos ahorita la automotriz y la de TI, pero una red que cubra todos los clústeres creo que va a ser muy positivo”, señaló Montoya Ortega. También consideró conveniente que el congreso tenga continuidad anual y cambie de sede para ampliar la relación entre los ecosistemas industriales del país.
Modelo de clúster mantiene vigencia en México
Para Montoya Ortega, el modelo de clúster conserva plena vigencia después de cerca de dos décadas desde la aparición de las primeras organizaciones de este tipo en México. Afirmó que estas estructuras ya muestran utilidad en los ámbitos regional y estatal, aunque todavía existe margen para aprovecharlas a mayor escala.
“Yo creo que es válido, totalmente válido, como hace 20 años que empezamos a nacer los primeros. Es una herramienta que puede ser mucho más útil para el gobierno federal”, expresó. Desde su perspectiva, el siguiente paso consiste en reconocer con mayor amplitud el potencial de los clústeres como mecanismos de articulación entre empresas y sectores productivos.
Profesionalización será clave para ampliar resultados
El principal desafío para consolidar este modelo está en la profesionalización de los clústeres, debido a que existen organizaciones con distintos niveles de madurez. Montoya Ortega señaló que algunas alcanzaron etapas avanzadas, mientras otras permanecen durante largos periodos en fases iniciales, situación relacionada con la capacidad de sus direcciones y con el compromiso de sus consejos.
México parte, sin embargo, de una base que el directivo considera favorable: existen clústeres maduros que ya generan resultados y empresas que incorporaron este esquema como una vía habitual de colaboración. “Tenemos un buen número de clústeres ya muy maduros dando resultados donde las empresas ya están acostumbradas a trabajar con los clústeres y creo que eso es único en América Latina”, afirmó. Esta experiencia puede servir como punto de partida para extender la cooperación hacia más sectores y regiones del país.
TEMAS RELACIONADOS:
Cámaras y Asociaciones Competitividad Industria Automotriz Congresos y Convenciones