México requiere acelerar la inversión en infraestructura hídrica, la tecnificación y el tratamiento y reúso para garantizar la disponibilidad de agua y sostener el desarrollo industrial y económico del país, coincidieron autoridades y representantes del sector durante la inauguración de Aquatech Mexico 2026.
La décima edición del encuentro reúne a más de 10,000 profesionales y más de 250 empresas expositoras, con una agenda enfocada en regulación, tecnología, infraestructura, digitalización, financiamiento, tratamiento, reúso e innovación.
Paola Félix Díaz, coordinadora general del Acuerdo Nacional por el Agua y de Cooperación Internacional de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), señaló que la disponibilidad de agua y energía son condiciones necesarias para atraer inversión y generar empleos.
“Para la inversión, la generación de empleos y la derrama económica se requieren dos elementos fundamentales: agua y energía”.
La funcionaria planteó que la seguridad hídrica debe abordarse mediante la coordinación entre gobierno e industria, empresas, organismos y comunidades, con proyectos que permitan elevar la eficiencia en el uso del agua.
Tecnificación agrícola, clave ante el 76% del consumo de agua
Uno de los principales espacios para mejorar la eficiencia hídrica se encuentra en el sector agrícola. De acuerdo con Félix Díaz, 76% del consumo de agua en México corresponde a esta actividad, por lo que la tecnificación del campo representa una oportunidad para utilizar de manera más eficiente el recurso y liberar disponibilidad para las comunidades que enfrentan condiciones de estrés hídrico.
La modernización de los sistemas de distribución, el tratamiento y reúso, así como la digitalización de las redes, forman parte de las tecnologías que pueden contribuir a reducir pérdidas y mejorar la gestión del agua.
Para el sector industrial, estas soluciones adquieren relevancia ante la necesidad de garantizar el suministro de agua requerido por nuevas inversiones y proyectos productivos.
El nuevo marco jurídico para el sector hídrico también ocupó un lugar central durante la jornada inaugural.
En la conferencia “Nueva Ley de Agua: retos en la innovación y tecnología”, Óscar Jovanny Zavala, subdirector jurídico general de Conagua, abordó los efectos de la nueva regulación sobre el desarrollo e implementación de tecnologías para la gestión del recurso.
La discusión planteó la necesidad de que las disposiciones regulatorias permitan incorporar nuevas soluciones tecnológicas y faciliten proyectos orientados a atender los desafíos de disponibilidad, tratamiento, eficiencia y reúso de agua.
En paralelo, la modernización de infraestructura hídrica requerirá esquemas de financiamiento capaces de movilizar capital público y privado hacia proyectos de largo plazo.
Inteligencia artificial y digitalización avanzan en la gestión del agua
Durante la inauguración también se entregó el Aquatech Innovation Award 2026 a SMARTSUS, empresa reconocida por una propuesta orientada a optimizar de manera integral el consumo de agua y energía mediante hardware, software e inteligencia artificial desarrollados en México.
El reconocimiento refleja la creciente incorporación de tecnologías digitales, inteligencia artificial y herramientas de monitoreo en la administración de recursos hídricos, particularmente para identificar oportunidades de eficiencia y mejorar la toma de decisiones.
Daan Burghouts, director global de Aquatech Amsterdam, señaló que la colaboración entre sectores será necesaria para llevar estas soluciones del desarrollo tecnológico a aplicaciones concretas.
La plataforma Aquatech Mexico forma parte de una red internacional que también incluye Aquatech China y Aquatech Amsterdam, a la que se sumará Aquatech Asia, prevista para noviembre en Bangkok.
La agenda del encuentro continuará con discusiones sobre digitalización, financiamiento e infraestructura, tratamiento, reúso, innovación y resiliencia hídrica.
Para México, el reto consiste en combinar tecnología e inversión con coordinación institucional para ampliar la capacidad de tratamiento, reducir pérdidas, reutilizar agua y mejorar la eficiencia de los sectores de mayor consumo.
La disponibilidad hídrica también se perfila como un factor para la competitividad industrial, debido a que los nuevos proyectos requieren condiciones de suministro previsibles para establecer y ampliar operaciones.