En el marco del Sinergias Summit 2025, organizado por la Pharr Economic Development Corporation en Monterrey, Salvador Esparza, vicepresidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA) San Luis Potosí, compartió una visión clara: los encuentros binacionales no solo acercan instituciones, sino que acortan distancias, facilitan la confianza y abren puertas a contactos, negocios y oportunidades de alto valor.
Comparó esta dinámica con visitar una ciudad con un guía local. “Cuando te presentan a alguien de la ciudad, la conoces de manera espectacular. Lo mismo ocurre entre México y Pharr: el valor está en los contactos que realmente impulsan oportunidades, vínculos y crecimiento”, señaló.
Pharr y su papel en la infraestructura logística fronteriza
Para Esparza, el crecimiento de Pharr —particularmente con el avance del proyecto de ampliación del puente internacional y su infraestructura logística— representa una ventaja determinante para importadores, exportadores y transportistas de ambos lados de la frontera.
Destacó que los cruces actuales ya no resultan suficientes frente al incremento del intercambio comercial. “Hoy nuestros embarques son más lentos por el volumen. La ampliación del puente de Pharr dará un crecimiento gigantesco a las operaciones, exportaciones e importaciones”, afirmó.
Con más carriles, mejores instalaciones y un enfoque regional, el paso fronterizo se perfila como uno de los nodos más eficientes para el nearshoring, en beneficio de la manufactura, la agroindustria y la logística.
Una alianza binacional con visión estratégica
El líder industrial señaló que la colaboración entre México y Pharr es más que necesaria; es estratégica. Desde su perspectiva, la región puede lograr resultados sobresalientes si ambas partes capitalizan sus diferencias como ventajas: Estados Unidos aporta tamaño de mercado, poder adquisitivo e infraestructura robusta, mientras México suma talento, competitividad y especialización manufacturera.
“La unión de ambos lados puede ser fantástica si aprovechamos esas ventajas complementarias”, expresó.
Aunque el año inició con incertidumbre por decisiones pendientes en materia de tarifas y regulaciones, Esparza anticipa un cierre más dinámico que los primeros meses. “Este año empezó difícil, pero están dándose mejor las cosas. Necesitamos que se definan decisiones clave para iniciar 2026 con fuerza, inversión y dinamismo”, apuntó.
El sector industrial mantiene expectativas positivas, impulsadas por la relocalización de cadenas de suministro, la modernización logística en la frontera, la expansión de nuevas inversiones en manufactura y la creciente integración regional con Texas, México y la industria del norte.