A partir del 1 de enero de 2026, México implementará un nuevo paquete arancelario que reformará 1,463 fracciones de la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación. Esta medida busca proteger cerca de 350 mil empleos en sectores clave como calzado, textiles, vestido, acero y automotriz, además de impulsar un desarrollo económico competitivo y sostenible.
Sectores beneficiados y alcance de la medida
Los aranceles aplicarán a importaciones de países sin acuerdos comerciales vigentes con México, abarcando 17 sectores estratégicos, incluyendo autopartes, siderurgia, plásticos, electrodomésticos, muebles, papel, aluminio, motocicletas, vidrio, jabones y cosméticos. Se realizaron ajustes para evitar impactos negativos en costos y cadenas productivas, especialmente en autopartes, siderurgia, textil, vestido y aluminio.
Esta reforma se alinea con el Plan México, que busca aumentar el contenido nacional en cadenas productivas hasta un 15%, sustituir importaciones cuando sea viable, fortalecer el programa Hecho en México, incrementar la inversión nacional hasta el 28% del PIB y generar 1.5 millones de empleos. El proceso incluyó diálogo con organismos industriales y países exportadores relevantes para asegurar un enfoque equilibrado.
Además, busca corregir desequilibrios comerciales que en algunos casos alcanzaban relaciones de hasta 10 a 1 entre importaciones y exportaciones.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, con esta reforma México avanza hacia una reindustrialización que promueve condiciones equitativas para la competencia de productos nacionales, fortaleciendo la producción local y el empleo en un entorno económico más justo y sostenible.