La industria del plástico mexicana se ha posicionado como la segunda más importante del mundo en producción, consolidándose como un pilar estratégico para la manufactura avanzada. El sector participa en 85% de los procesos productivos del país y aporta 3.1% del PIB manufacturero, con una creciente integración en cadenas globales de valor.
Exportaciones y crecimiento proyectado
En 2024, las exportaciones de plásticos y cauchos superaron los 17,177 millones de dólares, un aumento de 4.44% anual. Para 2025, se estima un crecimiento de hasta 3.5%, impulsado por el nearshoring y la relocalización de proveedores, especialmente en la industria automotriz y de vehículos eléctricos. Este dinamismo fortalece la posición de México como proveedor confiable en Norteamérica.
El sector cuenta con 5,200 empresas procesadoras, que generan más de 300 mil empleos directos y alrededor de un millón indirectos. Predominan las micro y pequeñas compañías, aunque las grandes firmas han aportado capital tecnológico para elevar la competitividad. Los principales polos exportadores se concentran en Ciudad de México, Tamaulipas, Baja California, Nuevo León y Chihuahua, con Estados Unidos como destino del 83.1% de las ventas externas.
Además de su peso productivo, el país es líder regional en reciclaje de PET posconsumo, con una tasa de 63%, muy por encima del 29% de Estados Unidos y el promedio de 37.8% en Norteamérica. El consumo nacional aparente de envases de PET asciende a 860,000 toneladas al año, que se procesan en 27 plantas de reciclaje con capacidad para recuperar hasta 81% de ese volumen.
Retos de dependencia e innovación
La industria enfrenta la dependencia de insumos importados, ya que 70% de las resinas provienen de Estados Unidos, lo que la expone a riesgos arancelarios y logísticos. En 2024 se registró un impacto de 2,255 millones de dólares por medidas comerciales del expresidente Donald Trump. Para sostener su competitividad, el sector requiere diversificación de proveedores y acceso a financiamiento. “La exportación de productos plásticos exige certificaciones ambientales y eficiencia energética. Para responder a la demanda internacional, es indispensable contar con financiamiento flexible y capital de trabajo”, explicó Paulina Aguilar, cofundadora y CRO de MUNDI.
Más del 80% de los bienes manufacturados en México integran plásticos en alguna fase de su producción. Con el respaldo del T-MEC, la infraestructura de reciclaje líder y el atractivo del nearshoring, México se perfila como un pilar mundial en sostenibilidad, innovación y comercio exterior, reforzando su posición como segundo productor global.