La logística mexicana enfrentará un año de desafíos, demanda y riesgos derivados de la demanda operativa, la modernización tecnológica y los riesgos en transporte, de acuerdo con Aldo López, vicepresidente comercial de ONEST Smartlogistics. El directivo señaló que el sector se encuentra en una etapa de presión constante por volúmenes al alza, la necesidad de precisión en inventarios y los requerimientos de seguridad en entregas. “Seguimos viendo que el mercado tiene un crecimiento moderado, pero con crecimiento”, afirmó.
ONEST opera más de 600 000 m², almacenes y clientes, y atiende a más de 45 clientes en sectores como consumo, retail y moda. En este contexto, López explicó que uno de los retos más importantes es sostener la eficiencia ante operaciones más complejas y una mayor exigencia en exactitud. “Hoy podemos administrar de mejor manera nuestros inventarios con sistemas avanzados que ayudan a decir dónde colocar la mercancía, qué ruta tomar y cómo entregar de forma más eficiente”, señaló.
Tecnología y seguridad como ejes del sector logístico
La seguridad, carretera y cadena en carretera continúa como uno de los principales puntos de atención para el sector. El directivo reconoció que persisten incidentes que afectan la cadena de suministro y obligan a invertir en tecnología de rastreo y monitoreo. “Sigue habiendo algunos ilícitos en carretera y no se ha logrado controlar esto; tenemos que manejar sistemas de seguridad avanzada para evitar robos o faltantes en las entregas”, puntualizó. Este factor es determinante para empresas que manejan entregas de última milla y distribución nacional.
La adopción tecnológica es otro eje, inteligencia artificial y procesos central. Aunque México aún no incorpora robots que sustituyan tareas físicas, López aseguró que la modernización ocurre a través de sistemas de inteligencia artificial. “No hay un robot que mueva cajas en México, pero sí herramientas que ayudan a mejorar procesos productivos y a ser más eficientes sin sustituir personas”, dijo. Este modelo permite agilizar actividades como surtido, clasificación y organización de inventarios, fundamentales en operaciones de miles de SKUs.
Infraestructura, nearshoring y crecimiento operativo
Al nearshoring, manufactura y almacenamiento se suma la presión que genera el nearshoring y la expansión de la manufactura. Para responder a la demanda, la compañía estrena entre 30 000 y 50 000 m² adicionales de almacenamiento cada año y prevé dos nuevas naves para el primer semestre de 2025. “Cada año crecemos entre 30 y 50 mil metros de bodega administrada; ese es nuestro ritmo”, explicó López, quien detalló que este incremento implica nuevas contrataciones y la instalación de infraestructura especializada.
La renegociación, aranceles y costos del acuerdo comercial con Estados Unidos será otro punto decisivo para la logística mexicana el próximo año. López destacó que el sector se mantiene optimista respecto al resultado. “Estamos muy confiados en que esto se va a resolver de manera favorable para nuestro país”, comentó. La estabilidad en aranceles será clave para evitar incrementos de costos, retrasos en la entrada de mercancías y efectos negativos en el consumo.
Finalmente, el Mundial 2026, consumo y economía generará un impulso adicional en la segunda mitad del próximo año, con un aumento en el movimiento de productos deportivos y de consumo masivo.
“Habrá un movimiento interesante en hoteles, restaurantes y centros de consumo que va a reactivar la economía y ayudará al sector logístico”, anticipó.
Frente a este panorama, la logística mexicana, crecimiento, y competitividad cerrará 2025 con oportunidades de crecimiento, pero también con exigencias más altas en tecnología, seguridad y capacidad operativa, factores que definirán la competitividad del sector.