México ante su nueva era energética: los retos que definirán al sector solar

Giselle Estrada.
Agosto 20, 2026

Font size:
Imprimir

La industria energética mexicana atraviesa una etapa de transformación en la que generar más electricidad ya no es el único desafío. La incorporación de fuentes renovables plantea nuevas preguntas sobre cómo almacenar la energía, gestionar la demanda, modernizar las redes y garantizar que las tecnologías se desplieguen con seguridad y personal capacitado.

Este escenario fue uno de los principales ejes de la conferencia de prensa virtual rumbo a Intersolar Mexico 2026, donde representantes de la Asociación Nacional de Energía Solar (ANES), la Asociación Mexicana de Almacenamiento, Electrificación y Movilidad (AMAEM) y la Asociación Mexicana de la Industria Fotovoltaica (AMIF) participaron en la mesa de discusión “México ante su nueva era energética”.

Moderado por Marisol Oropeza, project manager de Intersolar Mexico, el encuentro permitió identificar algunos de los temas que están redefiniendo al sector: almacenamiento, generación distribuida, electrificación, descarbonización industrial, profesionalización y certeza regulatoria.

 

De instalar capacidad a gestionar la energía

Para Gilberto Sánchez, presidente de ANES, México se encuentra frente a “la nueva era del sector energético”, en la que el país tiene la oportunidad de aprovechar su amplio recurso solar y avanzar hacia una transición energética justa.

De acuerdo con los datos compartidos durante la conferencia, México cuenta actualmente con alrededor de 14,000 MW de capacidad solar instalada, de los cuales aproximadamente 9,000 MW corresponden a proyectos de gran escala y cerca de 5,000 MW a generación distribuida al cierre de 2025.

Sin embargo, el siguiente salto del mercado no dependerá únicamente de sumar nuevos paneles. Sánchez identificó dos elementos como fundamentales para los próximos años: flexibilidad y descentralización.

En este contexto, el almacenamiento adquiere un papel estratégico al permitir que la energía disponible pueda utilizarse en el momento en que realmente se necesita. A ello se suman oportunidades en el autoconsumo industrial, la generación distribuida colectiva o comunitaria y el aprovechamiento de la energía solar térmica.

“El verdadero salto cuantitativo y cualitativo de los próximos años está en la flexibilidad y la descentralización”, señaló Gilberto Sánchez durante la mesa.

 

El almacenamiento cambia la conversación energética

La evolución del mercado también está modificando la manera de entender el almacenamiento. Yolanda Villegas, presidenta de AMAEM, explicó que la discusión dejó de centrarse exclusivamente en cuánta capacidad de generación necesita el país para enfocarse en cómo hacer que la energía disponible llegue al lugar y momento adecuados.

En este escenario, las baterías pueden contribuir a desplazar energía en el tiempo, reducir picos de demanda, proporcionar respaldo y mejorar la continuidad operativa de las empresas. Su utilidad, por tanto, no se limita a acompañar instalaciones fotovoltaicas o eólicas.

Para el sector industrial, esta capacidad puede convertirse en una herramienta de gestión energética y competitividad, particularmente en actividades donde la continuidad del suministro y la previsibilidad de los costos son factores determinantes.

Villegas destacó que la combinación de generación distribuida y almacenamiento permite pasar de un sistema pensado únicamente para el ahorro a una plataforma de gestión energética, con aplicaciones en sectores como manufactura, centros logísticos, hoteles y centros de datos.

Además, la electrificación del transporte, los procesos industriales y los edificios generará nuevos perfiles de demanda, lo que hará más relevante la capacidad de gestionar cuándo y dónde se utiliza la electricidad.

 

Generación distribuida: una segunda etapa con mayor exigencia

La generación distribuida representa otro de los grandes capítulos de esta transformación. Marco Antonio Guzmán, presidente de AMIF, señaló que México ya cuenta con cerca de 600,000 proyectos de este tipo y que el mercado está entrando en una nueva etapa.

La siguiente fase, sin embargo, deberá estar acompañada por mayores estándares de calidad, seguridad y profesionalización.

El crecimiento acelerado de la tecnología también plantea nuevos retos. La llegada de módulos fotovoltaicos de mayor potencia, nuevos inversores, sistemas híbridos y baterías requiere que los proyectos sean diseñados de acuerdo con las necesidades específicas de cada usuario y no únicamente con base en la disponibilidad de los equipos más recientes.

Para AMIF, la expansión del mercado debe ir acompañada de una mayor especialización de instaladores, supervisores y personal de operación y mantenimiento. El reto ya no consiste solamente en instalar más sistemas, sino en garantizar que funcionen correctamente y de manera segura durante toda su vida útil.

“No solamente es medir este crecimiento por el número de sistemas instalados, los megawatts acumulados, sino la calidad en la que se diseñan, se instalan y se operan estos sistemas fotovoltaicos”, apuntó Guzmán.

 

La capacitación se vuelve parte de la transición energética

La profesionalización apareció como un punto transversal durante la conversación. La integración de paneles solares, baterías, inversores híbridos y sistemas de gestión energética está haciendo que las instalaciones sean cada vez más complejas.

En el caso del almacenamiento, el componente de seguridad adquiere especial relevancia debido a la cantidad de energía que pueden concentrar las baterías y a los riesgos asociados con una instalación, operación o mantenimiento inadecuados.

Desde AMIF, uno de los objetivos consiste precisamente en impulsar la capacitación y el reconocimiento del personal calificado, así como fortalecer los procesos de supervisión, puesta en marcha y mantenimiento.

Esta necesidad también se extiende hacia la electromovilidad. La incorporación de vehículos eléctricos y cargadores en hogares, empresas y flotas abre nuevas oportunidades para integrar movilidad eléctrica, generación distribuida, almacenamiento y gestión inteligente de energía.

 

Energía solar térmica: una oportunidad todavía poco aprovechada

Otro de los temas que cobró relevancia durante la mesa fue la energía solar térmica, particularmente por su potencial para reducir el consumo de combustibles fósiles en procesos industriales.

Aunque la conversación sobre transición energética suele concentrarse en la generación eléctrica, Sánchez señaló que una parte importante de la energía utilizada por la industria mexicana corresponde a necesidades térmicas, como la generación de vapor, agua caliente y procesos de secado.

Sectores como el agroalimentario, textil, químico, farmacéutico y de bebidas podrían encontrar en la energía solar térmica una alternativa para reducir emisiones y disminuir su exposición a la volatilidad de los combustibles.

La tecnología también puede ofrecer certidumbre en los costos energéticos a largo plazo y, a diferencia de los proyectos eléctricos, no depende de procesos de interconexión con la red para su funcionamiento.

“No podremos alcanzar las metas de descarbonización ni aprovechar al máximo la relocalización [...] si no impulsamos con la misma fuerza el solar térmico que el fotovoltaico”, destacó Sánchez.

 

Certeza regulatoria y cadenas de valor, otros retos para México

El crecimiento de estas tecnologías también dependerá de la evolución del marco regulatorio. Durante la conversación, los representantes de las asociaciones coincidieron en la necesidad de contar con reglas claras, actualización normativa y condiciones que otorguen certeza a las inversiones.

En almacenamiento, por ejemplo, las nuevas disposiciones administrativas representan un primer paso, pero todavía existen aspectos que deberán definirse conforme se desarrollen los distintos modelos de negocio.

Para AMAEM, el reto consiste en pasar de la discusión sobre qué tecnología instalar a determinar qué problema económico o energético resolverá cada sistema y bajo qué modalidad podrá operar.

Al mismo tiempo, la expansión del mercado representa una oportunidad para fortalecer las cadenas de valor nacionales. México cuenta con una importante base manufacturera y capacidades de ingeniería que podrían participar en segmentos relacionados con componentes, software, integración, mantenimiento y reciclaje de tecnologías energéticas.

 

Una transición que también debe ser industrial

Más allá del crecimiento de las energías renovables, los participantes coincidieron en que la transición energética tendrá una relación cada vez más estrecha con la competitividad de la industria mexicana.

Para una nueva planta, explicó Villegas, tres preguntas resultan fundamentales: si tendrá energía suficiente, si será confiable y cuánto costará durante los próximos años. Bajo esta perspectiva, la generación distribuida y el almacenamiento dejan de ser únicamente soluciones ambientales para convertirse en herramientas de planeación y competitividad industrial.

La llegada de nuevas inversiones, el crecimiento de centros de datos, la manufactura, la logística y la electrificación de distintos procesos incrementarán la demanda energética. El desafío será acompañar ese crecimiento con infraestructura, tecnología, regulación y talento.

 

Intersolar Mexico 2026, punto de encuentro para la conversación

Estos temas formarán parte de las conversaciones que se desarrollarán en Intersolar Mexico 2026, del 1 al 3 de septiembre en Centro Banamex, Ciudad de México.

El encuentro contará con un Congreso Internacional de tres días y la participación de más de 30 líderes de la industria nacional e internacional, además de un programa gratuito en el Innovation Forum, talleres y diferentes espacios de networking.

La edición 2026 incorporará por primera vez traducción simultánea español-inglés e inglés-español en todas las sesiones del Congreso, con el objetivo de facilitar una mayor participación internacional.

Para las asociaciones participantes, Intersolar representa además una oportunidad para continuar la discusión sobre los siguientes pasos de la transición energética mexicana: más almacenamiento, generación distribuida con mayor calidad, profesionalización, electrificación, desarrollo de cadenas de valor y un mayor aprovechamiento del potencial solar térmico.

Así, más que hablar únicamente del crecimiento de la energía solar, el encuentro pondrá sobre la mesa una pregunta de mayor alcance: cómo construir el sistema energético que México necesitará para sostener su crecimiento industrial y avanzar, al mismo tiempo, hacia una transición energética más flexible, segura y competitiva.

 

MÁS INFORMACIÓN

https://www.intersolar.mx/inicio?lang=es


DOCUMENTOS TÉCNICOS

Chevron

Entienda los códigos de limpieza y proteja sus equipos

Descargar este documento
Chevron

Las claves para optimizar el desempeño de flota con una mejor gestión de lubricación

Descargar este documento
Epicor

Gestión de activos digitales: señales de que su empresa necesita evolucionar

Descargar este documento
Avetta

Cuatro estrategias para desarrollar una cultura de la seguridad sólida

Descargar este documento

TE PUEDE INTERESAR

Descubre las últimas novedades de la industria en nuestra edición impresa, disponible en formato digital.

Ver todas las ediciones