A cinco años de su entrada en vigor, el T-MEC vuelve a estar en el centro del debate. En el marco del foro Voces de la Industria LIVE, organizado por Index Nuevo León, líderes del sector coincidieron en que la revisión técnica del tratado será decisiva para el futuro de la manufactura de exportación en México.
El acuerdo, que sustituyó al TLCAN en 2020, ha permitido mantener la competitividad regional; sin embargo, la coyuntura internacional —incluyendo el auge del nearshoring, la presión de aranceles y la búsqueda de mayor integración regional— exige respuestas rápidas y coordinadas.
Certidumbre y fortalecimiento de cadenas de valor
De acuerdo con Karem Barraza, directora de manufactura en Stanley Black & Decker, las empresas necesitan claridad en las reglas para seguir invirtiendo. “Es fundamental cumplir con el valor agregado regional y fortalecer la integración nacional de los productos”, destacó, subrayando que la certidumbre es clave para mantener los beneficios arancelarios y evitar sanciones.
La incertidumbre, advirtió, ha detenido algunos proyectos de expansión. Por ello, lograr un tratado renovado y claro representaría el impulso que México necesita para consolidar el esperado boom del nearshoring.
Por su parte, Alejandro Mendoza, presidente de Real Estate Solutions en PRODENSA, enfatizó que la lección más clara tras la pandemia y las tensiones comerciales es que “las cadenas de suministro deben ser regionales”.
Según el experto, el empresariado mexicano puede beneficiarse de esta transición si logra integrarse con calidad y estándares internacionales: “Hay que aprender a jugar en las ligas mayores”, señaló, destacando la importancia de trabajar de forma conjunta y no aislada.
Aun con las oportunidades, los especialistas recordaron que existen retos críticos que definirán la capacidad de México para atraer inversiones:
- Conectividad logística y tiempos en aduanas.
- Disponibilidad de energía eléctrica y agua.
- Seguridad en cruces fronterizos y movilidad.
- Capacidad de proveedores locales para cumplir con certificaciones y estándares internacionales.
Estos factores son determinantes en los estudios de selección de sitio que realizan las empresas antes de instalar nuevas plantas.
Talento e innovación para la competitividad industrial
Más allá de infraestructura, el talento juega un papel central. Barraza destacó la urgencia de formar técnicos especializados en automatización, digitalización e inteligencia artificial, además de impulsar programas de educación dual.
Asimismo, Mendoza agregó que los empleos en manufactura hoy son “más completos y con mayores posibilidades de crecimiento”, lo que abre oportunidades para atraer y retener ingenieros jóvenes.
Tanto Barraza como Mendoza coincidieron en que las empresas no deben enfrentar solas este reto. La participación en cámaras, clústeres y foros como los de Index Nuevo León permite construir comunidad y alinear esfuerzos.
“El T-MEC será el marco regulatorio que definirá nuestras reglas del juego”, recordó Mendoza. Por ello, el llamado es a mantenerse informados, sumar capacidades y trabajar unidos para que México se consolide como el gran hub industrial de Norteamérica.