El futuro de la industria está en las aulas, y en el talento de niñas y jóvenes que se atrevan a imaginar, programar, diseñar y construir.
A pesar del déficit en la participación femenina en carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), diversas iniciativas ya están cambiando el rumbo y sembrando esperanza.
Más niñas en STEM: retos y oportunidades
Durante el GTI Summit, la directora de Nuevo León 4.0, Clelia Hernández, compartió que más de 500 mil niñas en México hoy no eligen carreras STEM.
Sin embargo, más allá de la estadística, aseguró que también es importante hablar de oportunidades, de inspiración, de lo que ya está funcionando para revertir esta tendencia.
Desde iniciativas como la Olimpiada STEM para preparatorias, hasta programas de mentoría y visibilización de modelos femeninos en ciencia y tecnología, Nuevo León está dando pasos firmes para cerrar la brecha.
“Los proyectos que presentan las niñas tienen todo: rigor técnico, creatividad, compromiso. Solo necesitan entornos que las impulsen”, afirmó Hernández.
El papel de empresas y organismos en el impulso al talento femenino
El sector empresarial también está asumiendo un rol activo. Grace Lingow, directora de AMCHAM Noreste, destacó que cada vez más compañías están integrando acciones para atraer, retener y desarrollar talento femenino en tecnología y manufactura avanzada.
“Las empresas ya no solo están buscando ingenieros, están buscando ingenieras, científicas, líderes de innovación. Y hay un compromiso claro por abrir esos espacios”, señaló.
Además, organizaciones como CONCAMIN han incorporado el enfoque STEM en sus programas de inclusión. Su comisión de diversidad, presidida por Mariana Alva Cal y Mayor, impulsa un enfoque transversal para conectar formación técnica con oportunidades reales de desarrollo profesional para las mujeres.
De esta manera, cuando una niña se inscribe en una carrera de ingeniería, se atreve a soñar en STEM. Cada mentora que comparte su experiencia y cada empresa que crea condiciones para atraer talento diverso está construyendo un ecosistema más equitativo e innovador, a la vez que diseña el futuro de México.
“El país tiene un potencial inmenso en sus niñas y jóvenes. No podemos permitirnos que queden fuera del desarrollo tecnológico e industrial. Pero la buena noticia es que hay movimiento, hay acción y hay resultados”, concluyó Hernández.