Las empresas proveedoras, la industria automotriz y las Mipymes de Nuevo León podrán convertir sus cuentas por cobrar en liquidez inmediata el mismo día de la entrega del producto, mediante una alianza entre Nacional Financiera (NAFIN) y el Clúster Automotriz de Nuevo León (CLAUT) que habilita financiamiento respaldado con garantías estatales frente a plazos de pago de 60, 90 o 120 días.
El acuerdo formaliza el despliegue de la plataforma Cadenas Productivas, operada por NAFIN, un instrumento que en los sectores automotriz y de electromovilidad acumula un volumen histórico superior a los 3,300 millones de pesos, mediante ocho empresas de primer orden y más de 500 proveedores beneficiados.
A través de la modalidad de factoraje sin recurso, las Pymes locales podrán ceder los derechos de cobro de sus facturas a la banca comercial aliada, como Banregio, y recibir los recursos el mismo día a tasas preferenciales. Con este mecanismo, el proveedor elimina el riesgo de cartera vencida, no registra deuda en sus estados financieros y protege su balance ante posibles demoras de pago de la empresa tractora.
Factoraje de NAFIN busca proteger el flujo de caja de proveedores automotrices
Durante la presentación del programa, Marian Aguirre, titular de la Unidad de Instituciones Financieras de NAFIN, detalló los pilares operativos que diferencian este esquema de los créditos comerciales convencionales. La funcionaria explicó que la herramienta sustituye el análisis de riesgo crediticio individual de la pequeña empresa por la fortaleza financiera de la gran compañía compradora, lo que permite transferir la calificación de riesgo de la empresa ancla a toda su cadena de valor.
En materia de costos, puntualizó que el programa Plan México otorga un descuento de hasta 100 puntos base en la tasa de interés del factoraje en moneda nacional y de 30 puntos base en moneda extranjera. Esta reducción, absorbida conjuntamente entre NAFIN y los intermediarios financieros, representa un ahorro directo promedio del 9% en el costo de financiamiento para la Pyme proveedora.
Respecto al impacto contable, la directiva enfatizó que la operación se realiza bajo la modalidad sin recurso, por lo que el traspaso de facturas no constituye un pasivo ni compromete la capacidad crediticia del proveedor ante el sistema bancario.
“El programa está diseñado para que la Pyme no absorba el costo del riesgo crediticio ni comprometa su capacidad financiera. Al operar bajo la calificación de la empresa tractora y en un esquema sin recurso, el proveedor obtiene liquidez inmediata el mismo día, mientras que la gestión de cobro al vencimiento queda totalmente a cargo de la institución financiera”, precisó.
Garantías de hasta 75% respaldarán crédito para Pymes automotrices
Para incentivar a la banca comercial a liberar líneas de crédito con rapidez y eliminar la exigencia de garantías inmobiliarias o prendarias a las Pymes, NAFIN actúa bajo su figura de banca de desarrollo de segundo piso y aporta un esquema de garantías públicas mediante la Unidad de Instituciones Financieras.
A través de este mecanismo de respaldo, el organismo de banca de desarrollo asume hasta un 75% del riesgo sobre la cartera crediticia asignada a los bancos participantes, cobertura que tiene la capacidad de elevarse hasta un 100% en contextos de contingencia económica.
“Cuando las PyMEs utilizan cadenas productivas o cualquier esquema de factoraje, no hacen historial de crédito directo porque quien pone el balance es la empresa tractora. Con este programa, NAFIN otorga una garantía del 75% a los bancos comerciales para incentivar el crédito a las PyMEs y respaldar la integración de la cadena de valor”, señaló Marion Barry de Antuñano, director de Canales Alternos de NAFIN.
En el presídium y firma formal del convenio participaron Ismael Gómez Charles, fundador de ISGO Manufacturing y presidente del Consejo Directivo del CLAUT, y Manuel Montoya, director general del clúster. Durante el encuentro, Montoya subrayó que la coordinación entre la banca de desarrollo y las organizaciones industriales representa un pilar estratégico para asegurar que las inversiones derivadas del relanzamiento industrial se traduzcan en oportunidades directas para las empresas locales.
“La banca de desarrollo puede ser el diferenciador para que una empresa Pyme se convierta en una empresa de gran escala. Son muy positivos los resultados de Inversión Extranjera Directa que se han dado en Nuevo León, pero si no bajamos negocio a los empresarios locales habremos perdido la oportunidad de generar riqueza real en la región”, enfatizó.
A la estrategia se sumó la Secretaría de Economía de Nuevo León, representada por Jorge Gámez, director de Cadenas Productivas, área que brindará la mediación y el acompañamiento técnico necesario para conectar a las grandes compañías tractoras del estado con la proveeduría local y las instituciones bancarias participantes.
¿Cómo pueden las Pymes acceder al programa de NAFIN y CLAUT?
- Alta de la empresa tractora. El CLAUT fungirá como organismo gestor para enrolar a nuevas grandes empresas compradoras del sector automotriz y de electromovilidad a la plataforma de Cadenas Productivas.
- Habilitación digital. Con el alta de la empresa ancla, el proveedor realiza su registro en la plataforma NAFINET para la carga y validación de sus documentos comerciales.
- Acompañamiento institucional. La Secretaría de Economía estatal ofrecerá asesoría técnica a las PyMEs para facilitar su vinculación y operabilidad con la banca aliada.