Más de 1,200 millones de dólares, recursos federales e infraestructura fronteriza serán destinados a cinco grandes proyectos en Laredo y el sur de Texas, una inversión que busca fortalecer la seguridad de la frontera, pero que también tendrá implicaciones para la capacidad logística y comercial de uno de los principales corredores de intercambio entre Estados Unidos y México.
El anuncio fue realizado por el congresista estadounidense Henry Cuellar, durante el Consejo Nacional de la Patrulla Fronteriza Local 2455, reunión en la que también estuvieron presentes el mayor de Laredo, Victor Treviño, y el presidente de COMCE NORESTE capítulo Laredo, Eduardo A. Garza Robles.
Uno de los proyectos con mayor relevancia para el comercio internacional será la transformación del punto de revisión de Border Patrol ubicado sobre la Interestatal 35, conocido como C29. La obra contempla una inversión superior a 200 millones de dólares para convertirlo en una instalación de 13 carriles, destinada a atender tanto tráfico comercial como no comercial.
La modernización busca reducir los cuellos de botella que actualmente se presentan en este punto de inspección. Autoridades y representantes de la Patrulla Fronteriza han señalado que las demoras en esta zona ya tienen efectos sobre el tránsito y el comercio internacional que cruza por Laredo.
La Interestatal 35 ampliará su capacidad de inspección fronteriza
La inversión también contempla 492 millones para una nueva sede del Sector Laredo de Border Patrol, un complejo de aproximadamente 550,000 pies cuadrados que permitirá concentrar operaciones, administración, inteligencia y otras funciones especializadas que actualmente se encuentran distribuidas en diferentes instalaciones.
Otro de los proyectos estratégicos es el Laredo Joint Processing Center, que representa una inversión de aproximadamente 330 millones. La instalación, de cerca de 300,000 pies cuadrados, se encuentra en construcción sobre Loop 20 y sustituirá instalaciones temporales de procesamiento. Se prevé que pueda estar terminada durante el otoño de 2027.
El paquete de infraestructura incluye además alrededor de 62 millones para nuevas instalaciones del Laredo Air Branch, destinadas a apoyar las operaciones aéreas de Customs and Border Protection, así como 128 millones para una nueva estación de Border Patrol en Freer, de aproximadamente 65,000 pies cuadrados.
Infraestructura fronteriza con impacto en el comercio entre México y Estados Unidos
Aunque los proyectos están orientados principalmente a fortalecer la seguridad fronteriza, su impacto potencial va más allá de las operaciones de Border Patrol y alcanza también al comercio internacional.
Laredo es uno de los principales puntos de entrada para el comercio terrestre entre México y Estados Unidos, por lo que cualquier incremento en la capacidad de inspección y procesamiento puede tener efectos directos sobre los tiempos de traslado de mercancías y la eficiencia de las cadenas de suministro.
El proyecto del punto de revisión de la I-35 adquiere especial relevancia en este contexto. Autoridades locales han advertido que la ampliación de las instalaciones debe acompañarse de mejoras en las vías de acceso, particularmente ante el crecimiento constante del tráfico comercial.
La expansión del sistema carretero y de los puntos de inspección será especialmente importante mientras Laredo continúa desarrollando su infraestructura para atender mayores volúmenes de comercio internacional, incluida la planeación para ampliar el World Trade Bridge.
Durante el anuncio, Cuellar planteó que la seguridad fronteriza y el comercio internacional no deben considerarse objetivos opuestos, sino elementos que deben desarrollarse de manera conjunta.
Además de los proyectos de construcción, el paquete federal contempla 495 millones para apoyar a una fuerza laboral de 22,000 agentes de Border Patrol, así como 283 millones destinados a tecnología para mejorar las capacidades de información y conocimiento situacional de los agentes.
Para la región de Laredo-Nuevo Laredo, el reto será lograr que las nuevas capacidades de seguridad avancen de manera coordinada con la infraestructura carretera, aduanera y comercial necesaria para sostener el crecimiento del intercambio bilateral.
En ese sentido, los más de 1,200 millones anunciados representan no solamente una inversión en seguridad fronteriza, sino también una oportunidad para fortalecer la infraestructura comercial que sostiene una de las principales rutas de intercambio entre México y Estados Unidos.