La economía mexicana mostró señales de recuperación durante el primer semestre de 2026 con una inflación anual de 3.37% en junio, su menor nivel desde diciembre de 2020, y un repunte de la inversión fija bruta, que puso fin a 19 meses consecutivos de caídas. Ambos indicadores fortalecen las expectativas de una recuperación gradual de la actividad económica durante la segunda mitad del año.
De acuerdo con la consultora CIAL Dun & Bradstreet, los resultados contrastan con el comportamiento de la manufactura y la producción automotriz, que continúan resintiendo la incertidumbre comercial y la desaceleración de algunos mercados de exportación.
La inflación anual se ubicó en 3.37% durante junio, por debajo de las expectativas del mercado y muy cercana al objetivo permanente de 3% establecido por el Banco de México.
El descenso fue impulsado principalmente por la inflación no subyacente, que alcanzó 1.11% anual, favorecida por la disminución de 1.72% en los precios de los productos agropecuarios. La inflación subyacente también mantuvo una trayectoria descendente por quinto mes consecutivo al ubicarse en 4.03%, aunque el componente de servicios continúa mostrando resistencia con una tasa anual de 4.49%.
La evolución de los precios abre margen para que el Banco de México considere nuevos recortes a la tasa de interés de referencia, actualmente situada en 6.50%, si la tendencia de la inflación continúa consolidándose durante los próximos meses.
La inversión fija y la construcción impulsan la recuperación económica
La inversión fija bruta creció 5.1% anual en abril, su mejor resultado en casi dos años y el primero positivo después de 19 meses consecutivos de retrocesos. El avance fue impulsado tanto por la inversión privada, que aumentó 5.7%, como por la inversión pública, con un crecimiento de 7.5%, respaldada por proyectos de infraestructura y vivienda.
La inversión en maquinaria y equipo registró un incremento anual de 0.9%, dejando atrás 16 meses de caídas, mientras que la construcción avanzó 8.8%, el mayor crecimiento observado desde mayo de 2024.
Aunque entre enero y abril la inversión fija aún acumula una ligera disminución de 0.7%, los analistas prevén que cierre 2026 con un crecimiento cercano a 1.5%.
La construcción continúa mostrando un mejor desempeño que la manufactura. Entre enero y mayo la producción del sector aumentó 1.7% anual, impulsada por el avance de proyectos de infraestructura pública.
Las previsiones apuntan a que la construcción crecerá alrededor de 2% durante 2026, consolidándose como uno de los principales motores de la actividad industrial.
La manufactura, en cambio, acumuló una contracción de 1.2% anual durante los primeros cinco meses del año y sumó once meses consecutivos en terreno negativo. El empleo formal del sector también disminuyó 1.8% en ese periodo.
Entre las principales ramas manufactureras, la industria alimentaria permaneció prácticamente estancada, mientras que la fabricación de equipo de transporte retrocedió 3.8%, acumulando tres años consecutivos de contracción.
Manufactura y sector automotriz continúan bajo presión
La industria automotriz continúa enfrentando un crecimiento limitado. Durante junio se produjeron 354,221 vehículos ligeros, cifra 1.9% inferior a la registrada un año antes. En el acumulado de enero a junio, la producción presentó una ligera disminución de 0.4%.
Las exportaciones también mostraron altibajos. En junio descendieron 9.2% anual; sin embargo, en el acumulado del primer semestre mantienen un crecimiento de 1.4%.
Estados Unidos continúa siendo el principal destino de los vehículos fabricados en México, al concentrar cerca del 78% de las exportaciones, mientras que Canadá sigue fortaleciendo su participación. Durante el primer semestre, los envíos al mercado canadiense crecieron 18%, mientras que las exportaciones hacia Estados Unidos disminuyeron 3.6%.
El mercado interno mantiene un comportamiento más favorable. Las ventas nacionales de vehículos ligeros crecieron 5.3% durante el primer semestre, impulsadas principalmente por unidades importadas, que ya representan cerca del 68% del mercado mexicano.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó su previsión de crecimiento para México a 1.2% en 2026, por debajo del 1.6% estimado anteriormente. El organismo atribuye la revisión a la persistencia de factores de incertidumbre que continúan limitando la inversión y la actividad productiva.
Las estimaciones del Banco Mundial y la OCDE también anticipan un crecimiento moderado para la economía mexicana durante este año. A pesar de ese escenario, la disminución de la inflación, el repunte de la inversión y la recuperación de la construcción representan señales alentadoras para la actividad económica.
La consolidación de estas tendencias dependerá de que continúe fortaleciéndose la inversión productiva y de una recuperación gradual de la manufactura y las exportaciones durante la segunda mitad de 2026.