Durante el Congreso Internacional de la Industria Automotriz en México (CIIAM), el presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Rogelio Garza, afirmó que el sector automotriz mexicano, está listo para la revisión del T-MEC que tendrá lugar en 2026.
Garza destacó, en entrevista para Mexico Industry, que el organismo ya trabaja activamente en los procesos de consulta tanto en México como en Estados Unidos, con el fin de presentar una postura sólida y coordinada que defienda la integración productiva, la competitividad regional y la colaboración trilateral.
Revisión del T-MEC 2026: postura de la AMIA
“Estamos listos y preparados para esta revisión el año que viene. Ya estamos trabajando en la parte de las consultas públicas que se hacen en México, en las que se hacen en Estados Unidos, e incluso participa directamente con ellos. Estaremos listos con todos los escenarios previstos para la revisión del próximo año”.
El líder automotriz señaló que esta industria es uno de los pilares de la economía regional y que su fortaleza radica en tres décadas de colaboración, integración productiva y desarrollo entre los tres países del T-MEC. “La vertiente principal de nuestra línea de acción es que la industria automotriz en Norteamérica es la misma, es una sola. Tenemos que defenderla como región, como una industria autónoma y como una industria que se ha fortalecido en los últimos 30 años”, expresó Garza.
El presidente ejecutivo de la AMIA recordó que el tratado comercial ha sido clave para el desarrollo conjunto de la cadena automotriz norteamericana, lo que ha permitido el libre flujo de inversiones, la innovación y el talento técnico. “Estos 30 años se han fortalecido gracias a que hay un tratado de libre comercio que nos ha permitido intercambiar, dialogar e invertir tanto en capital humano como en diseño y producción”.
Competitividad, electromovilidad y cadena de valor
De acuerdo con Garza, la revisión del T-MEC representa una oportunidad para reforzar la competitividad, la estabilidad y la certidumbre de la industria automotriz, que actualmente enfrenta una transición hacia la electromovilidad, la digitalización de procesos y la automatización de plantas. En ese sentido, insistió en la importancia de mantener un enfoque regional que preserve la cadena de valor, la proveeduría y el empleo compartidos entre México, Estados Unidos y Canadá.
“Tenemos que seguir defendiendo esta industria como una industria de Norteamérica, una industria fuerte, consolidada e integrada. Ahí estaremos trabajando, y ahí nos verán participando estos próximos meses”.
La AMIA, junto con la INA y otros organismos empresariales, busca que la próxima revisión del tratado mantenga reglas de origen que incentiven la producción en la región y continúe fortaleciendo el ecosistema automotriz, uno de los más dinámicos y generadores de empleo del país.