La transformación de la industria automotriz mexicana comenzó a reflejarse directamente en las líneas de producción de Pesquería, Nuevo León. Diez años después de iniciar operaciones, la planta de KIA México incorporó un proceso que modifica el perfil tecnológico de uno de sus principales complejos manufactureros, la fabricación de un vehículo totalmente eléctrico.
El KIA EV3 se convirtió en el primer modelo 100% eléctrico de la compañía producido en territorio mexicano. Su llegada a la línea no representa únicamente la incorporación de un nuevo SUV al portafolio nacional. Para la operación de Nuevo León significa entrar formalmente a la manufactura de vehículos eléctricos desde una instalación que durante una década construyó capacidades de producción, calidad, exportación y desarrollo de personal especializado.
Desde su apertura, Pesquería ha producido aproximadamente 2.6 millones de vehículos, enviados a 60 mercados internacionales. A ello se suma una inversión acumulada de 659 millones de dólares, una cifra que dimensiona la infraestructura industrial que ahora sirve como plataforma para el siguiente ciclo tecnológico de KIA en México.
“Cada vehículo que sale de la planta refleja el talento mexicano, demostrando al mundo lo que podemos lograr juntos”, comentó Andy Kim, presidente de KIA México, durante la presentación del EV3.
Durante 10 años, la fábrica ha evolucionado hasta convertirse en una instalación estratégica dentro de la red de manufactura de la compañía y recientemente obtuvo el Gold Quality Award de J.D. Power, reconocimiento que KIA destacó como un indicador de la mejora de sus procesos productivos.
La incorporación del EV3 agrega otra variable, la capacidad de producir vehículos con una arquitectura eléctrica destinada a responder a una estrategia global que está modificando el peso de las distintas tecnologías dentro del portafolio automotriz.
De Pesquería a la estrategia eléctrica global
Para KIA, México forma parte de una reorganización productiva más amplia. Horacio Chávez, Managing Director de KIA México, explicó que actualmente alrededor de 25% de las ventas globales de la compañía corresponde a vehículos electrificados, categoría que integra híbridos, híbridos conectables y eléctricos de batería.
La meta corporativa es llevar esa participación hasta 52% de las ventas globales durante los próximos cuatro años. Ese objetivo implica redefinir dónde se producen los vehículos, qué plantas reciben nuevas tecnologías y qué plataformas pueden abastecer de manera más eficiente a los diferentes mercados.
KIA está regionalizando parte de su producción eléctrica para acercarla a los consumidores y responder a las características de cada mercado. En México, el comportamiento del segmento SUV fue uno de los elementos considerados para asignar la producción del EV3 a Pesquería.
De acuerdo con Chávez, el mercado mexicano de SUV triplicó su tamaño durante los últimos cinco años y desde 2025 se convirtió en el segmento de mayor volumen del país.
La elección del EV3 une esas dos tendencias: el crecimiento de los SUV y la expansión gradual de los vehículos electrificados.
Para la manufactura mexicana, sin embargo, la lectura va más allá del comportamiento comercial. Que un vehículo eléctrico pase por líneas instaladas en Nuevo León introduce a la planta a una categoría de producto donde los sistemas de propulsión, electrónica, baterías, gestión térmica, software y control energético tienen un peso cada vez mayor dentro del valor total del automóvil.
México ya cuenta con una amplia infraestructura de proveedores vinculada a vehículos de combustión interna. El avance de los eléctricos obliga ahora a fabricantes y proveedores a determinar qué componentes permanecerán, cuáles disminuirán su participación y en qué tecnologías tendrán que desarrollar nuevas capacidades.
Del automóvil a la infraestructura
El inicio de producción del EV3 estuvo acompañado por la presentación de una estrategia de electromovilidad que busca conectar el vehículo con infraestructura residencial, estaciones públicas y asistencia móvil.
Los compradores del EV3 tendrán acceso a una solución residencial que contempla un cargador, hasta 20 metros de instalación y la intermediación necesaria ante la Comisión Federal de Electricidad para completar la conexión.
“Los planes de electromovilidad solo se favorecen cuando tienes el cargador en casa. El cliente mexicano, al adquirir este vehículo, va a tener un cargador con hasta 20 metros de instalación e intermediación ante CFE incluida para que, idealmente, antes de que reciba el carro, ya tenga el cargador instalado en casa”, expresó Alejandro Medina, director de Experiencia del Consumidor de KIA México.
La compañía busca que la recarga doméstica deje de ser un proceso posterior a la compra y se convierta en parte de la entrega del vehículo. Ese esquema se complementa con 104 agencias equipadas con infraestructura de recarga en el país.
En el Área Metropolitana de Monterrey, KIA reportó adicionalmente 58 puntos de conexión, ubicados en espacios como el Hospital Zambrano, el Tecnológico de Monterrey y centros comerciales como Paseo La Fe, Arboleda y Esfera.
México estrena la recarga vehículo a vehículo de KIA
Uno de los componentes más particulares de la estrategia comenzó precisamente en México.
La compañía presentó KIA Conecta, un servicio de asistencia móvil con capacidad para suministrar energía a un vehículo eléctrico que se quede sin carga durante un trayecto.
México será el primer mercado de KIA donde se ofrece este esquema. Las unidades de asistencia pueden desplazarse hasta la ubicación de un automóvil y realizar una transferencia de energía directamente entre vehículos mediante tecnología V2V (vehicle-to-vehicle).
De acuerdo con Medina, una intervención puede proporcionar aproximadamente 100 kilómetros adicionales de autonomía en entre 10 y 12 minutos.
“Orgullosamente podemos decir que México es el primer lugar del mundo donde KIA ofrece este servicio. Estamos listos para ofrecerle al cliente no solo el mejor carro, hecho con la mejor mano de obra neolonesa, sino también la tranquilidad de usarlo venciendo lo que se ha pasado en los últimos años en electromovilidad”.
El despliegue comenzó con seis unidades: dos en Nuevo León, dos en la Ciudad de México y dos en Guadalajara.
Aunque su escala inicial es limitada frente al tamaño del parque vehicular nacional, el modelo introduce una alternativa para uno de los escenarios que más preocupación genera entre nuevos usuarios de eléctricos: quedar inmovilizados por falta de energía.
También convierte al vehículo en un elemento activo dentro de un sistema energético distribuido, una característica que puede adquirir aplicaciones adicionales conforme evolucionen las tecnologías de transferencia de energía y almacenamiento.
Pesquería cambia de generación
El EV3 llega a una instalación construida originalmente para una industria distinta a la que hoy comienza a tomar forma.
Cuando KIA inauguró Pesquería, el automóvil eléctrico todavía representaba una fracción pequeña del mercado mundial. Diez años después, la electrificación forma parte de los programas de inversión, plataformas tecnológicas y decisiones de localización productiva de prácticamente todos los grandes fabricantes.
La fábrica mexicana ha atravesado ese periodo produciendo millones de vehículos y desarrollando una base de manufactura orientada principalmente a mercados internacionales.
Ahora esa misma infraestructura deberá demostrar que puede mantener productividad, calidad y volumen mientras incorpora una nueva generación tecnológica.
La transición tampoco significa que los vehículos de combustión desaparecerán inmediatamente de las líneas mexicanas. Durante los próximos años coexistirán motores convencionales, híbridos, híbridos conectables y vehículos eléctricos de batería.
Para los proveedores, representa una presión adicional para decidir dónde invertir, qué procesos automatizar y cuáles serán los componentes con mayor crecimiento durante la siguiente década.
Para Nuevo León, significa sumar manufactura eléctrica a uno de los corredores industriales más importantes del norte del país.
Y para KIA, significa confiar a México un producto directamente vinculado con sus metas globales de electrificación.
Un eléctrico fabricado para recorrer más de 600 kilómetros
La producción nacional también busca responder a uno de los principales obstáculos para una adopción más amplia de vehículos eléctricos: la autonomía.
El EV3 fabricado en Pesquería ofrece más de 600 kilómetros de autonomía, de acuerdo con la configuración presentada por la compañía, y desarrolla una potencia de 200 caballos de fuerza.
El vehículo mide aproximadamente 4.3 metros de longitud y cuenta con una distancia entre ejes de 2.62 metros, dimensiones con las que KIA busca mantener un formato compacto sin reducir el espacio interior.
Jorge Murakami, director de Marketing de KIA México, sostuvo que el desarrollo del vehículo busca atender tres de las preguntas más frecuentes alrededor de la electromovilidad: cuántos kilómetros puede recorrer, qué tan funcional es para el uso diario y cuáles son las implicaciones de operar un vehículo eléctrico.
La fabricación mexicana llega después del despliegue internacional del modelo. El EV3 obtuvo el reconocimiento World Car of the Year 2025, además de premios de diseño como Red Dot Design Award e iF Design Award.
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