Jalisco continúa consolidándose como uno de los principales polos de manufactura avanzada en México, impulsado por inversiones estratégicas de empresas globales. La inauguración del edificio B33 de Flex Guadalajara Norte, en colaboración con Nespresso, representa un paso clave para fortalecer la capacidad productiva y tecnológica del estado.
Este desarrollo forma parte de una tendencia creciente en la entidad: la instalación y expansión de operaciones de alto valor agregado que integran innovación, automatización y talento especializado.
Infraestructura que impulsa la producción de alto valor
El nuevo edificio amplía las capacidades de manufactura en sectores que demandan altos estándares de calidad, trazabilidad y eficiencia, elementos cada vez más relevantes en las cadenas globales de suministro.
La presencia de empresas como Flex y Nespresso refleja la confianza en el ecosistema industrial de Jalisco, caracterizado por su infraestructura, capital humano y conectividad logística.
Un ecosistema que atrae inversión global
Jalisco ha logrado posicionarse como un destino estratégico para la inversión extranjera directa, superando los 1,250 millones de dólares en 2025. A esto se suma su capacidad de innovación, generando una de cada cinco patentes en México.
Estos indicadores no solo reflejan dinamismo económico, sino también la consolidación de un entorno favorable para la manufactura tecnológica y especializada.
Liderazgo exportador y nearshoring
El crecimiento industrial se traduce en resultados concretos en comercio exterior. En 2025, el estado registró un aumento del 66% en exportaciones, consolidándose como el principal exportador no fronterizo del país.
Este desempeño está estrechamente vinculado al fenómeno del nearshoring, que ha impulsado la relocalización de cadenas productivas hacia regiones con ventajas competitivas como Jalisco.
Colaboración industria-gobierno
La consolidación de este ecosistema ha sido posible gracias a la colaboración entre el sector público y privado, generando condiciones de certeza, inversión y desarrollo tecnológico.
Este tipo de proyectos no solo incrementa la capacidad productiva, sino que también fortalece la integración de proveedores, el desarrollo de talento y la sofisticación de la industria local.