ISUZU Motors de México planteó una metodología para la renovación estratégica de flotas de transporte de carga basada en prácticas aplicadas en Japón, que considera el Costo Total de Propiedad (TCO), mantenimiento predictivo, seguridad, desempeño ambiental y valor residual para determinar el momento adecuado de mantener, reacondicionar o sustituir una unidad.
La propuesta fue presentada por Constantino Vázquez, gerente de Desarrollo de Concesionarios y Relaciones Institucionales de ISUZU Motors de México, durante el Foro Nacional del Transporte de Mercancías de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), realizado en junio.
El modelo plantea que la sustitución de un vehículo no debe determinarse únicamente por sus años de operación, sino por un análisis integral de costos y desempeño que permita definir si una unidad debe mantenerse, reacondicionarse o reemplazarse.
“Renovar una flota no es un gasto periódico ni una decisión basada únicamente en los años de uso del camión, sino una decisión estratégica de negocio”.
El TCO define los ciclos para renovar flotas de transporte de carga
Entre las prácticas expuestas se encuentra la evaluación del TCO, que considera combustible, mantenimiento, reparaciones, tiempo fuera de servicio y valor de reventa. La metodología también contempla ciclos de renovación de entre cinco y ocho años para camiones ligeros, siete y 10 años para medianos y ocho y 12 años para pesados. En tractocamiones de larga distancia, el parámetro de referencia se ubica cerca de un millón de kilómetros.
El mantenimiento predictivo constituye otro de los componentes del modelo. ISUZU plantea utilizar telemetría y datos en tiempo real sobre rendimiento del motor, desgaste de frenos, condición de neumáticos, regeneración del Filtro de Partículas Diésel y comportamiento del conductor para anticipar fallas y reducir periodos de inactividad.
La estandarización de las flotas también forma parte de la estrategia, al reducir la diversidad de modelos y motores para facilitar la administración de refacciones, capacitación y servicios de mantenimiento.
El modelo incorpora además tecnologías de seguridad como Frenado Autónomo de Emergencia (AEB), Alerta de Cambio de Carril (LDW), Monitoreo del Conductor (DMS) y Control Electrónico de Estabilidad (ESC), junto con criterios ambientales relacionados con emisiones y eficiencia de combustible.
ISUZU pondera costos, confiabilidad, seguridad y desempeño ambiental
Como parte de la propuesta, ISUZU presentó una evaluación anual de 100 puntos dividida en cinco dimensiones. El Costo del Ciclo de Vida representa 30%; confiabilidad y disponibilidad, 25%; seguridad, 20%; desempeño ambiental, 15%; y valor residual, 10%.
Con esta ponderación, las empresas pueden comparar el desempeño de cada unidad y determinar con mayor precisión el momento para mantenerla, reacondicionarla o sustituirla.
La metodología también contempla revisiones periódicas para anticipar incrementos en costos de reparación e inspecciones derivados del envejecimiento de los vehículos, así como identificar el momento adecuado para vender una unidad antes de que pierda valor comercial o requiera intervenciones mayores.
ISUZU planteó que la renovación de flotas debe vincularse con la rentabilidad, satisfacción del cliente y objetivos de crecimiento de cada empresa. Bajo este enfoque, la gestión de los vehículos deja de centrarse en la antigüedad y pasa a considerar variables financieras, operativas, de seguridad y ambientales para mantener la disponibilidad y competitividad del transporte de carga.