La industria de climatización, también conocida como HVAC, enfrenta una transformación estructural impulsada por la electrificación, la digitalización y la presión global por reducir emisiones. En un contexto donde la demanda de confort térmico continúa al alza, el sector se prepara para operar bajo modelos más eficientes, conectados y sostenibles. Proyecciones de Global Market Insights estiman que el mercado global crecerá de 328.1 mil millones de dólares en 2025 a 545.4 mil millones en 2034, con una tasa anual de 5.8 por ciento.
Innovación tecnológica y transición del modelo HVAC
El cambio tecnológico dejará atrás el modelo tradicional centrado en la venta de equipos para evolucionar hacia soluciones integrales de eficiencia energética, gestión inteligente de edificios y servicios orientados al usuario. “El reto es avanzar hacia modelos de climatización más sostenibles, colaborativos y centrados en la experiencia del usuario”, comentó Ricardo Rodríguez, Head de Open Innovation Lab Monterrey de Daikin Latin America.
La integración de inteligencia artificial permite diseñar y operar equipos capaces de aprender de su entorno y ajustar automáticamente su desempeño. Estas funciones habilitan optimización energética, mantenimiento predictivo y reducción de costos operativos, especialmente en edificios industriales, centros logísticos y operaciones intensivas en climatización.
A su vez, el internet de las cosas acelera la generación de datos críticos para la operación. La conectividad permanente y el uso de sensores de bajo costo facilitan monitorear variables como temperatura, humedad, calidad del aire, ocupación y consumo energético. Esa información permite ajustar la operación en tiempo real y reducir el desperdicio energético, un factor relevante para industrias de alto consumo.
Sostenibilidad, regulación y nuevos modelos de colaboración
El cumplimiento de metas ambientales más estrictas obliga a fabricantes y operadores a replantear su portafolio tecnológico. De acuerdo con Rodríguez, la estrategia corporativa contempla alcanzar emisiones netas cero hacia 2050 mediante eficiencia energética, refrigerantes de bajo PCA —como el R-32— y procesos de economía circular. Señaló que ya se ha logrado una reducción del 17% en emisiones a través de mejoras en procesos y portafolio.
El impulso regulatorio también acelera cambios en la región. Edificios industriales, centros de distribución y complejos de manufactura incorporan criterios ESG que privilegian tecnologías de menor impacto ambiental y sistemas capaces de operar bajo lineamientos más estrictos de eficiencia.
La evolución del mercado HVAC también está marcada por un aumento en la colaboración entre corporativos, startups, universidades y centros de investigación. La innovación abierta se perfila como una de las vías para acelerar la integración de tecnologías emergentes en climatización, eficiencia energética y calidad del aire.
Rodríguez explicó que el Open Innovation Lab Monterrey trabaja con emprendedores y equipos de investigación para integrar nuevas herramientas basadas en IA, soluciones de gestión energética y modelos orientados a mejorar el desempeño de los sistemas HVAC. “Buscamos integrar estas tecnologías al ecosistema de negocio para acelerar su adopción”.
El sector coincide en que la inversión en I+D y la adopción de tecnologías disruptivas determinarán la competitividad de las empresas en los próximos años. La meta serán equipos más eficientes, conectados y capaces de reducir su huella ambiental, en línea con la demanda de mercados que avanzan hacia operaciones más limpias y automatizadas.